La Fundación Psicología Sin Fronteras (FPSF) se ha sumado al posicionamiento elaborado por la Coalición ActivaMent-Hierbabuena en relación con el Proyecto de Ley 121/000064, actualmente en tramitación parlamentaria, que modifica la legislación sobre discapacidad y dependencia y aborda, entre otras cuestiones, el internamiento y el tratamiento forzoso en salud mental.

FPSF se ha adherido al posicionamiento impulsado por la Coalición ActivaMent-Hierbabuena en relación con el Proyecto de Ley 121/000064, que modifica el texto refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, así como la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Este proyecto normativo se encuentra actualmente en fase de tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, habiéndose publicado ya el texto del proyecto, la solicitud de tramitación urgente y las enmiendas a la totalidad presentadas.

La Coalición ActivaMent-Hierbabuena es una alianza estable de organizaciones de activismo en primera persona en salud mental, creada con el objetivo de defender los derechos humanos y promover cambios legislativos en España desde la experiencia directa de las personas afectadas. En este contexto, la Coalición ha elaborado un posicionamiento crítico sobre el proyecto de ley presentado por el Gobierno, centrado especialmente en el internamiento y el tratamiento forzoso en el ámbito de la salud mental.

Según explica la propia Coalición en su página web, el texto legislativo introduce avances relevantes, como la inclusión expresa de la accesibilidad universal, el impulso hacia la vida independiente, el refuerzo de los derechos de mujeres, niñas y niños con discapacidad, así como la apertura a revisar el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que durante décadas ha legitimado numerosos internamientos forzosos.

No obstante, ActivaMent-Hierbabuena señala con firmeza que la redacción actual del proyecto mantiene la posibilidad de internamientos y tratamientos involuntarios en salud mental, una cuestión que consideran incompatible con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), ratificada por España en 2008, así como con las observaciones y recomendaciones emitidas por el Comité de Naciones Unidas.

Tal y como recuerda la Coalición, al ratificar la CDPD el Estado español asumió una obligación jurídica internacional de garantizar su pleno cumplimiento. En este sentido, subrayan que “ninguna persona puede ser privada de libertad, atada u obligada a consumir psicofármacos, ni sometida a electroshock sin consentimiento libre y adecuadamente informado”, y añaden que “la coerción, lejos de constituir una forma de cuidado, constituye una vulneración de derechos y una forma de violencia”.

Con esta adhesión, la Fundación Psicología Sin Fronteras reafirma su compromiso con una psicología ética, basada en los derechos humanos y alineada con los estándares internacionales, así como con la escucha y el reconocimiento de las voces en primera persona en los debates que afectan directamente a la salud mental y a la dignidad de las personas.

Si te quieres sumar al Posicionamiento de la Coalición Activament-Hierbabuena, visita este enlace:

Imagen que muestra las fotografías y nombres de las personas que forman el patronato de Fundación Psicología Sin Fronteras

El 20 de noviembre el Patronato de la Fundación Psicología Sin Fronteras (FPSF) mantuvo una reunión para revisar el trabajo realizado este año, tomar decisiones relevantes para la institución y marcar el rumbo a través de las líneas estratégicas de la entidad.

Fue una sesión especialmente significativa por la diversidad de temas abordados y por el ambiente constructivo que se generó entre todas las personas participantes, reflejo de una Fundación dinámica, abierta y comprometida con llegar a más personas y contextos desde una psicología útil, ética y cercana.

Nuevas incorporaciones que amplían miradas

El Patronato aprobó la entrada de cuatro nuevos miembros que aportan experiencia, perspectiva y sensibilidad social desde ámbitos complementarios:

  • César Sanjuan, profesor universitario y referente en psicología jurídica y emergencias, con una trayectoria estrechamente vinculada al movimiento Psicología Sin Fronteras.
  • “El Chojín”, artista que lleva décadas trabajando por todo el mundo con jóvenes a través de la música como herramienta educativa y de participación social.
  • Helena Manrique, psicóloga especializada en intervención en emergencias, ayuda humanitaria y apoyo psicosocial en contextos de violencia y desplazamiento.
  • José González, profesional de larga trayectoria en intervención en duelo, mediación y apoyo terapéutico.

Estas incorporaciones refuerzan la pluralidad del Patronato y amplían la capacidad de FPSF para conectar con distintos sectores profesionales, culturales y comunitarios.

Si quieres conocer quiénes forman parte del Patronato de FPSF, visita nuestro organigrama en este enlace.

Una Memoria de Actividades que muestra el alcance del trabajo cotidiano

Durante la reunión se presentó la Memoria de Actividades 2024, ya disponible en la sección de Transparencia de esta web.

El documento recoge de manera clara y accesible las acciones realizadas a lo largo del año por todas las áreas de la Fundación.

Desde los programas de atención psicológica hasta las intervenciones en crisis, el trabajo comunitario, la formación, la participación institucional o los proyectos de carácter social y educativo.

Memoria de actividades 2024

Cuentas y presupuesto: estabilidad, crecimiento responsable y mirada a largo plazo

El Patronato también aprobó las cuentas anuales de 2024 y el presupuesto ejecutado en 2025. Los documentos analizados mostraron que esta fundación mantiene una situación económica estable y ordenada y que los ingresos han evolucionado de forma constante y creciente en los últimos años, permitiendo sostener programas y abrir nuevas vías de trabajo.

El Patronato valoró especialmente la gestión económica de la Fundación, basada en la prudencia, la diversificación y la reinversión en actividades que responden a necesidades sociales.

Plan de Actuación 2025 y avance de 2026: consolidar, mejorar y seguir tejiendo redes

Se aprobaron también las actuaciones realizadas en 2025 y el avance del Plan de Actuación 2026, que recoge los proyectos que FPSF irá desarrollando a lo largo de los próximos meses. Entre las líneas destacadas se incluyen:

El Patronato valoró positivamente la coherencia estratégica de estos planes y su enfoque progresivo, que prioriza el fortalecimiento interno y el impacto social.

Un Patronato implicado y en diálogo permanente

En el turno final de ruegos y sugerencias, surgieron propuestas para mejorar la medición de impacto, abrir el local a más entidades del barrio, reforzar el trabajo internacional y explorar nuevas colaboraciones académicas, culturales y comunitarias.

El ambiente de la reunión reflejó el espíritu que define a FPSF como organización plural, diversa y en movimiento, que crece gracias al compromiso de todas las personas que la componen.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, la Asociación H-Amikeco, Fundación Diagrama, Fundación Psicología sin Fronteras, Proyecto Hombre y UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, han presentado la campaña ‘Las Segundas Oportunidades Vuelan Más Alto’, elaborada en el seno de la Comisión de Medio Abierto y Penas y Medidas Alternativas a la Prisión de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, perteneciente al Ministerio del Interior. 

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, pone el foco en el valor social y humano de los Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC), reivindicando el papel de las medidas alternativas a la prisión como herramientas que garantizan derechos fundamentales como la dignidad, la reinserción y la oportunidad de reparar el daño causado.

La campaña, disponible desde hoy en redes sociales, pretende romper estereotipos y mitos sobre el sistema penal y visibilizar cómo los TBC permiten cumplir condena respetando los derechos humanos, al mantener los vínculos familiares, sociales y laborales y evitar la desestructuración asociada al ingreso en prisión. 

A través de una narrativa visual protagonizada por diferentes aves (metáfora de la diversidad de perfiles que pueden acceder a esta medida), la campaña muestra cómo los TBC representan una forma de justicia que repara, restaura y no deshumaniza. 

Casi el 90% de las personas no vuelven a reincidir

Las entidades sociales recuerdan que, cada año, más de 100.000 personas cumplen medidas alternativas a la prisión en España, y entre ellas los TBC son la opción más frecuente. Solo en 2024 más de 70.000 personas participaron en estos trabajos.  Según datos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, casi el 90% de las personas no reincide. 

Además, los TBC suponen hasta un 60% de ahorro económico frente a la prisión y fomentan el compromiso comunitario, dado que más del 30% de las personas que los cumplen continúan realizando voluntariado social.

Una oportunidad de justicia con enfoque de derechos

El lema ‘Las segundas oportunidades vuelan más alto’ subraya que la justicia, cuando se aplica desde un enfoque de derechos humanos, puede ser una oportunidad de cambio real. Los TBC permiten asumir la responsabilidad del delito cometido sin romper con la vida cotidiana, favorecen la reflexión personal, la adquisición de hábitos sociales y la construcción de un proyecto vital alejado del delito.

La campaña destaca además la amplitud de tareas en las que se pueden desempeñar los TBC: apoyo en comedores sociales, acompañamiento a personas mayores, actividades en centros de día, acciones medioambientales, voluntariado comunitario o colaboración en actividades culturales y deportivas, entre otras.

¿Qué son los Trabajos en Beneficio de la Comunidad?

Los TBC, regulados en el artículo 49 del Código Penal, son una pena privativa de derechos que consiste en la realización de actividades no remuneradas de utilidad pública o en la participación en talleres y programas educativos, según el tipo de delito y las necesidades de la persona. Están especialmente indicados para delitos leves con penas de prisión inferiores a dos años, como seguridad vial, violencia de género, lesiones o delitos contra el patrimonio.

Son una medida voluntaria, con garantías de dignidad y protección, y deben compatibilizarse con la vida cotidiana de la persona penada. Su finalidad va más allá del cumplimiento: buscan reparar el daño causado, favorecer la reinserción y prevenir nuevos delitos.

Comisión de Medio Abierto y Medidas Alternativas

La Comisión de Medio Abierto y Penas y Medidas Alternativas es un órgano de comunicación y trabajo conjunto entre la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y las entidades del Tercer Sector que colaboran con ella. Dentro de los múltiples proyectos llevados a cabo por esta comisión, cinco entidades han desarrollado esta campaña para acercar al público general parte de la realidad del cumplimiento penal fuera de prisión y así contribuir a romper y reducir tanto mitos como prejuicios. 

Los días 7 y 8 de noviembre la Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad RedUNE realizó en Madrid su Simposio “Grupos coercitivos y derivas sectarias” y contó con la participación del presidente de Fundación Psicología Sin Fronteras, Guillermo Fouce.

A continuación reproducimos la crónica publicada por RedUNE. 

El evento, celebrado en el aula magna de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, contó con nueve ponencias que abordaron diversos aspectos del fenómeno sectario, además de un taller para familiares afectados.

Tras la presentación a cargo del presidente de RedUNE, Juantxo Domínguez, la tarde del viernes 7 de noviembre comenzó con una conferencia titulada “Así hemos logrado vencer Cienciología en España y América”, a cargo de Roberto Sánchez, antiguo miembro de este grupo y responsable de un canal de YouTube donde lleva tiempo desenmascarando a la Iglesia de Scientology en español.
La segunda ponencia estuvo a cargo de Raquel Montes Torralba, quien, bajo el epígrafe “Escribir para reconstruirse”, explicó cómo le ha ayudado la escritura en su trayectoria posterior a la salida de una secta en su adolescencia. Su libro, La vida de Lea, es un relato novelado de lo que ella misma vivió en el seno de un grupo coercitivo.
La tarde del viernes 7 se completó con dos intervenciones de carácter más académico. El investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid Francisco González Espejito expuso la realidad de las “Trayectorias diferenciales de familias afectadas por grupos coercitivos”, mientras que Almudena Herchiga, música profesional y docente, se fijó en las “Altas capacidades intelectuales como víctimas de grupos coercitivos”.
La jornada del sábado 8 de noviembre arrancó con una ponencia titulada “Métodos de captación de los grupos coercitivos a través de las redes sociales: análisis del caso Patricia Aguilar”, a cargo del periodista Alejandro Fernández Montealegre, quien expuso los resultados principales de su trabajo de fin de grado de Periodismo, dedicado precisamente a este tema.
Después fue el turno de los criminólogos Jesús Sánchez Roa y Elena de la Plaza, responsables del Despacho Criminológico De la Plaza & Roa, situado en Madrid. Expusieron en qué consiste “El informe criminológico en el contexto de grupos coercitivos”.
El psicólogo y divulgador Guillermo Fouce intervino a continuación con una ponencia sobre “Sectas y pseudoterapias ligadas a lo emocional y la soledad”, explicando su experiencia desde la entidad Psicología Sin Fronteras.
El siguiente conferenciante fue Manuel Sañudo, maestro de Educación Primaria, que desenmascaró un tema que lleva años investigando –y sobre el que publicará un libro próximamente– bajo el título “Currículum oculto. Pseudociencia y grupos sectarios en la enseñanza”. Por último, la estudiante universitaria Laura Martí Ortiz compartió el resultado de su trabajo de investigación de Bachillerato sobre las sectas, titulado “Entre creencias y control”.
La tarde del sábado se dedicó a una sesión de intervención reservada a los familiares afectados por el fenómeno de las sectas, que contó con Raquel Cuesta y Francisco González Espejito como interventores y con Carmen Almendros como facilitadora. Todos ellos trabajan en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Una institución que estos días lamenta la reciente muerte de José Antonio Carrobles, quien fue recordado en el simposio. Carrobles, catedrático emérito de Psicología Clínica y de la Salud, fue un importante impulsor de los estudios sobre el abuso psicológico en grupos, entre otros muchos temas.
El simposio contó con la participación de uno de los autores más destacados a nivel mundial sobre el fenómeno de las sectas, el estadounidense Steven Hassan. Intervino en la conclusión, afirmando que el lavado de cara de las sectas se perfila como la principal amenaza global contra las democracias, incluso por encima del cambio climático. Según Hassan, las sectas aprenden a surfear sobre los miedos colectivos, utilizando causas legítimas para captar nuevos seguidores, desestabilizar las instituciones internacionales y manipular a las élites y a los líderes políticos.
Así concluyó un nuevo simposio organizado por RedUNE, un colectivo creado en 2003 para informar y ayudar en torno al fenómeno sectario. En él participaron cerca de un centenar de personas de manera presencial, y una cantidad considerable por vía telemática. Asistieron representantes de otras entidades como Michel Gilbert, de la Red Parental Europa; Luis Santamaría, de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES); Victoria Vélez de Guevara, de la Asociación de Víctimas de Santería;Iñigo Rubio, presidente de la AIIAP.

También participaron psicólogos, periodistas, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ex adeptos y familiares afectados.

FUENTE:  https://www.redune.org.es/news/cronica-del-simposio-redune-2025/

Fundación Psicología Sin Fronteras participó el pasado 27 de octubre en la última edición del ciclo #ConversacionesHumanitarias generadoras de Talento de 2025 organizadas por Fundación Cruz Roja Española. Titulada “Migrar y reconstruirse. Bienestar emocional en contextos de movilidad” fue un encuentro que puso el foco en la dimensión emocional de la migración y en la importancia de los vínculos, la empatía y las redes comunitarias para reconstruir la identidad y la pertenencia.

El diálogo, moderado por Molo Cebrián, comunicador, psicólogo y creador del pódcast Entiende Tu Mente, reunió a tres voces que aportaron perspectivas complementarias:

Carolina Vicente, responsable del Área de Protección Internacional de Red ACOGE; Ousman Umar, emprendedor social, fundador de Nasco Feeding Minds; y Guillermo Fouce Fernández, presidente de Fundación Psicología Sin Fronteras.

Molo Cebrián comenzó la conversación compartiendo algunos datos del Informe de Bienestar Emocional y Vulnerabilidad 2025 elaborado por la Fundación Cruz Roja Española: la soledad no deseada, la desvinculación social y la precariedad son los principales factores de malestar emocional en la población. Y puso foco en los que ese mismo informe arroja sobre el caso de las personas migrantes: 3 de cada 10 viven en alta vulnerabilidad sociolaboral y casi la mitad (47,8%) sufre exclusión residencial, lo que evidencia la necesidad de reforzar las redes de apoyo y los espacios de acogida.

Migrar es también reconstruirse emocionalmente

Durante la conversación, los participantes coincidieron en que migrar no es solo cruzar fronteras, sino recomponer la vida desde lo emocional y lo comunitario.
Carolina Vicente recordó que “la primera pérdida al migrar es la identidad y la autonomía. A menudo parece que quien uno es no basta para encajar”. Destacó la necesidad de “dar espacio para que las personas sean escuchadas y puedan participar activamente en su propio proceso de reconstrucción”, defendiendo un acompañamiento libre de paternalismos: “Los profesionales somos puentes y facilitadores, nada más.”

Desde la mirada de la psicología, Guillermo Fouce subrayó la importancia de poner el cuerpo, escuchar y crear espacios seguros, donde las personas migrantes puedan sentirse vistas y reconocidas. “El factor fundamental es la relación con el otro. Nuestra tarea es generar vínculos y convivencia. Lo social es la esencia de la respuesta al malestar emocional”, destacó.

Ousman Umar emocionó al compartir su historia vital, desde su llegada a España con 17 años hasta su integración en la cultura catalana gracias a los castellers, una experiencia que, como explicó, “le devolvió el sentido de pertenencia”. Y es que “en los castellers todos somos importantes: niños, adultos, hombres y mujeres. Si uno no sostiene, el castillo se cae. Aprendí que todos formamos parte del mismo equipo”.

El poder de ser visto

Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando Ousman recordó el día en que Montse, una desconocida, decidió detenerse. En un gesto tan sencillo como humano, le ofreció un vaso de agua y una mirada. Ousman declaró que “el día que alguien me vio, se me derrumbó el mundo. No quería dinero, solo que alguien me escuchara”.

Sus palabras resonaron en la reflexión colectiva sobre la dignidad de ser reconocido y el papel transformador de la empatía en los procesos de integración. Carolina Vicente lo resumió así: “cuando alguien es visto, recupera su dignidad. Lo urgente, dónde dormir, qué comer, impide estar en lo importante, que es poder ser y sentirse persona”.

Espacios para conocerse y romper el miedo

En el tramo final del encuentro, Ousman propuso una mirada esperanzadora sobre la convivencia: “Lo que falta son espacios para conocerse. Cuando conoces al otro, te das cuenta de que todos buscamos lo mismo: paz, amor y salud”.

Por su parte, Guillermo Fouce advirtió sobre la necesidad de combatir los discursos de odio y reivindicar la empatía como antídoto ante la deshumanización. “Hay quien siembra miedo porque divide, pero el odio solo se combate con amor, cercanía y convivencia”.

Y Carolina Vicente concluyó con una llamada a la acción al afirmar que “cuando comprendemos que hablamos de derechos humanos, no hay lugar al debate. La clave es formarnos e informarnos para construir una mirada basada en los derechos y no en los prejuicios”.

Todos estamos en el equipo de la humanidad

El cierre de Molo Cebrián dejó una de las frases más recordadas de la tarde:

“Somos parte del mismo equipo: el equipo de la humanidad”.

Un recordatorio de que la empatía, la escucha y los vínculos son la base de una sociedad más justa y emocionalmente sana.

 

Frente a las soledades, una red que cuida: Universidades Populares construyendo comunidad.

Las Universidades Populares somos espacios de encuentro, aprendizaje y transformación, arraigadas en el territorio y sostenidas por la fuerza de la comunidad. Desde esta identidad compartida, no podemos permanecer ajenas a uno de los grandes desafíos de nuestra sociedad: las soledades.

Reconocemos que este es un fenómeno creciente que atraviesa generaciones, territorios y realidades, afectando tanto a jóvenes como a personas mayores, erosiona la salud física, emocional y social, debilita vínculos sociales, empobrece la vida comunitaria y provoca un alto impacto económico en términos de gasto público. No se trata solo de una vivencia individual, sino de un  problema social y de salud pública que interpela a nuestras comunidades en su conjunto y requiere respuestas colectivas, sostenidas y transformadoras.

Observamos que muchas causas de la soledad son estructurales: pérdida de redes de apoyo, cambios demográficos, urbanización, migraciones o desigualdades sociales. Y nos preocupa, especialmente, su impacto en ciertos colectivos más vulnerables: personas mayores, cuidadoras y cuidadores, migrantes, personas con discapacidad o quienes viven en entornos aislados.

Frente a ello, las Universidades Populares reivindicamos nuestra capacidad y responsabilidad para activar redes de cuidado y solidaridad, tejer vínculos y acompañar procesos de cambio social. Este manifiesto nace como una declaración compartida de compromiso, convencidas de que las soledades solo pueden afrontarse desde lo común, desde la participación ciudadana y desde la certeza de que construir comunidad es el mejor antídoto contra el aislamiento.

Las Universidades Populares, reconocemos nuestra capacidad y asumimos la responsabilidad de ser agentes activos frente a las soledades. Desde esta convicción, DECLARAMOS lo siguiente:

  1. Reafirmamos nuestro arraigo local y comunitario, actuando desde la proximidad, la confianza y el conocimiento de cada territorio; fortalecemos los vínculos sociales y generamos espacios abiertos de encuentro y participación, donde todas las personas puedan sentirse parte y aportar.
  2. Defendemos la dimensión social de la soledad no deseada, convencidas de que no se combate solo desde lo individual: requiere reconstruir vínculos, generar comunidad.
  3. Promovemos el trabajo en red con instituciones, entidades sociales y ciudadanía, construyendo respuestas compartidas que complementen los servicios sanitarios, educativos y sociales.
  4. Apostamos por la prevención: no basta con atender los casos detectados, es necesario crear entornos que reduzcan el aislamiento, fomenten la participación y promuevan el cuidado colectivo.
  5. Impulsamos espacios intergeneracionales y de encuentro, donde los saberes, experiencias y culturas se transmiten y fortalecen el tejido social.
  6. Defendemos la importancia de lo presencial, sin dejar de aprovechar las oportunidades de lo digital, siempre al servicio del encuentro humano.
  7. Nos comprometemos con la formación y la innovación para afrontar con calidad y creatividad nuevas formas de soledad, especialmente entre la juventud.
  8. Reclamamos planes y estrategias frente a las soledades en los ámbitos local y regional, con participación real de la ciudadanía en su diseño y desarrollo.
  9. Demandamos recursos humanos y económicos suficientes que garanticen la sostenibilidad de procesos comunitarios transformadores y el respaldo institucional necesario.

Con estas declaraciones afirmamos que la lucha contra las soledades no puede ser tarea aislada ni pasajera. Requiere corresponsabilidad, compromiso sostenido y la convicción de que es en la comunidad donde se teje la mejor respuesta.

Por ello, la Red de la Federación Española de Universidades Populares asume el compromiso de difundir en todos sus ámbitos y estructuras las conclusiones de este Congreso, así como las que en el futuro se generen en torno a esta realidad. Y hacemos un llamamiento a instituciones, ciudadanía y agentes sociales para caminar juntos en este reto común: Porque frente a la soledad no  deseada, una red que cuida, una comunidad de cuidados.

JORNADAS TÉCNICAS NACIONALES DE UNIVERSIDADES POPULARES. Dos Hermanas, 26 de septiembre de 2025

Nos duele Palestina

“La neutralidad nunca es posible ni absoluta. Trabajar en lo común y colectivo implica posicionarse”.

Desde la Fundación Psicología Sin Fronteras alzamos la voz ante el dolor insoportable que ha atravesado y sigue atravesando el pueblo palestino.

Nos duele la pérdida de vidas, nos duelen las familias rotas, los cuerpos heridos, los niños y niñas aterrorizados.

Nos duele la deshumanización que ha hecho posible que todo lo ocurrido en Gaza no haya provocado una respuesta clara, firme y ética de quienes trabajamos por la salud mental y la dignidad humana.

Como profesionales de la psicología, no podemos permanecer en silencio. La salud mental no existe sin derechos humanos. Desde octubre de 2023 se ha visto claramente que no puede haber bienestar emocional en medio de la violencia, la masacre, el bloqueo de ayuda humanitaria y la impunidad.

Decenas de miles de muertos, desplazamientos masivos (nueve de cada diez habitantes de Gaza han huido de sus hogares durante los dos últimos años, según la ONU), hambre, destrucción. Esta imagen deja una huella profunda en quienes lo viven y en la conciencia colectiva.

Por eso pedimos al Colegio Oficial de la Psicología de Madrid y al Consejo General de la Psicología de España que:

  1. Emitan un manifiesto público de condena ante las violaciones de derechos humanos en Gaza y muestren su solidaridad con las víctimas civiles.
  2. Organicen un acto institucional, abierto a la ciudadanía y al conjunto de la profesión, bajo el título “Nos duele Palestina”, que visibilice el papel de la psicología ante la violencia y las crisis humanitarias.

Pedimos que la psicología española esté a la altura de su responsabilidad ética.

Que recuerde que cuidar es también poner blanco sobre negro. Que acompañar implica no mirar hacia otro lado.

Nos duele Palestina.

Nos duele el silencio.

Nos duele la indiferencia.

Porque defender la vida, la paz y los derechos humanos también es hacer psicología.

FIRMA YA AQUÍ

La Fundación Psicología Sin Fronteras se suma a la reivindicación de miles de profesionales y estudiantes que exigen la inmediata regulación legal de la psicología en España.

El Manifiesto a favor de la regulación de la Psicología denuncia la situación de desigualdad que sufre esta profesión titulada frente a otras disciplinas afines ya reguladas y advierte de las graves consecuencias que la falta de un marco legal tiene para la ciudadanía.

La petición es clara: regular la psicología para proteger el derecho a la salud, el bienestar y la calidad de vida de la población y para acabar con el intrusismo profesional y las pseudoterapias que ponen en riesgo a quienes buscan ayuda.

“La Psicología es una profesión titulada que cumple los requisitos que marca la Constitución. Sin embargo, llevamos más de 20 años siendo discriminados frente a otras profesiones similares”, recoge el manifiesto.

Entre los argumentos se destacan:

  • La necesidad de garantizar la competencia de quienes ejercen, asegurando que cuentan con la formación universitaria requerida.

  • La urgencia de frenar el intrusismo y las prácticas pseudoprofesionales que causan daños reales en la salud mental de miles de personas.

  • El derecho del estudiantado de Psicología a un reconocimiento justo de sus competencias en igualdad de condiciones que otros grados universitarios.

  • La obligación de la Administración de proteger el bienestar psicológico de la población.

Desde Fundación Psicología Sin Fronteras recordamos que la salud mental es un derecho, no un privilegio, y que esta regulación es una cuestión de justicia y de protección ciudadana.

Firma el manifiesto y difúndelo para que llegue a todas las personas interesadas en que la Psicología sea reconocida como merece:

Manifiesto por la regulación de la psicología

 

Introducción. Los bebés robados

Durante los cuarenta años de dictadura franquista, y hasta ya entrada la democracia, en España tuvo lugar uno de los delitos más silenciados y, a su vez, con mayor implicación y difusión mediática de la historia reciente. En el año 2010, los casos de mujeres que habían dado a luz en clínicas y maternidades a neonatos que fallecieron en extrañas circunstancias se hicieron noticia (Tortosa, 2014). Entonces, el término ‘bebés robados’ se popularizó dando comienzo a distintas iniciativas sociales y actuaciones judiciales en busca de la aclaración de la numerosidad de casos de sustracciones de menores sucedidos desde finales de la Guerra Civil hasta los primeros años de democracia en España.

El fenómeno delictivo de los bebés robados engloba una heterogeneidad de situaciones, todas relacionadas con las adopciones irregulares sucedidas en el seno del Estado español durante el siglo XX. A lo largo de este tiempo, multitud de menores fueron sustraídos de cárceles, clínicas, maternidades y centros de internamiento pasando a ser objeto de un delito motivado ideológicamente en sus inicios (Vinyes et al., 2002), y al que, con posterioridad, se le sumarían motivaciones adyacentes como el lucro, sustentadas por una estructura de poder e impunidad (Esteso y Luque, 2018).

El desarrollo del delito: etapas y motivaciones

El delito de sustracción de menores en España presentó una evolución diferenciada en dos etapas. El primer periodo, comprendido durante los años cuarenta y cincuenta, se enmarcó bajo un contexto de represión dictatorial donde la separación de multitud de niños de su familia biológica se justificó como medida de “higiene racial” (Vicedo, 2021) en aras a la regeneración del espíritu nacional español. El final de la Guerra Civil española supuso la búsqueda, por parte de la dictadura franquista, de diferentes medios de instauración de la ideología fascista y nacionalcatólica, mientras acababan con cualquier resquicio y manifestación del enemigo. La patologización y negación de la condición humana de los militantes republicanos fue el primer paso hacia su anulación política y social. De este modo, desde el Gabinete de Investigaciones Psicológicas, el comandante Vallejo Nágera se centró en “investigar las raíces psíquicas del marxismo”1 llegando a concluir y promover, partiendo de la consideración de la raza como adquisición cultural derivada del ambiente, las medidas de higiene racial y eugenesia positiva. Y es que, si militaban “en el marxismo de preferencia psicópatas antisociales (…), la segregación de estos sujetos desde la infancia podría liberar a la sociedad de esta plaga tan temible” (Vallejo Nágera, 1939, p.52).

Así se produjo el comienzo de la separación de multitud de menores sustentada por un “entramado legal ex profeso” (Vicedo, 2019, p.360) que abrió paso a las deportaciones de estos niños al ámbito tutelar pasando a depender su custodia de la red asistencial falangista. El Decreto sobre los huérfanos de la revolución y la guerra publicado en 1940 establecía, en su tercer artículo, que dicha tutela sería confiada, en defecto de la propia familia, a causa de existir “razones fundadas para estimar nocivo a este -el menor- para sus intereses de orden formativo y moral” (art. 4), a personas de “reconocida moralidad, adornadas de garantía que aseguren la educación de los huérfanos en un ambiente familiar irreprochable desde el triple punto de vista religioso, ético y nacional” (art. 3). Un articulado que, en última instancia, reducía la operación de la pérdida de la tutela a criterios de carácter arbitral, únicamente dependientes de la opinión política que merecían los familiares según las autoridades. La Ley del 4 de diciembre de 1941 culminó esta arquitectura legal ofreciendo legitimidad al cambio de nombre de multitud de hijos de presos, fusilados y exiliados y abriendo una vía más a las adopciones irregulares y su silenciamiento (Vinyes et al., 2002).

Durante su segunda etapa, y debido al cambio contextual sufrido por el régimen, asociado a su etapa de aperturismo que conllevó la entrada de España en la ONU, la práctica de sustracción de menores y adopciones irregulares que se había mantenido vigente durante más de veinte años adoptó un cambio en su estructura y organización. Todo ello con la intención de dar respuesta a la demanda social de niños por parte de familias afines al régimen, económica y socialmente bien posicionadas, que hasta entonces se había visto satisfecha. El robo de bebés se estableció, entonces, en torno a una red que involucraba a “instituciones de caridad y beneficencia, inclusas, casas cuna, hospitales privados y públicos, casas de maternidad (…), entre otros” (Vicedo, 2019, p.362) y cuya actuación se vio propiciada por el carácter privado que regía los procesos de adopción hasta 1987 (Vicedo, 2021), cuando se atribuye la competencia exclusiva en materia de adopción al Estado para evitar, tal como señala la Ley 21/1987, “la odiosa existencia del tráfico de bebés”2.

En este periodo se consolida un modus operandi caracterizado por el engaño a mujeres solteras, pobres o jóvenes a quienes se informaba falsamente de la muerte de sus hijos al nacer (Esteso, 2012) o se negaba la recuperación de su tutela tras el ingreso de sus hijos en centros de beneficencia (de Tena, 2014). Los recién nacidos eran entregados, a cambio de donaciones o pagos, a familias consideradas aptas para la crianza en un intento de imponer una moral familiar tradicional y favorecer la vigencia de la institución familiar desde el punto de vista nacionalcatólico. Las sustracciones en las clínicas de maternidad se producían, también, por coerción, sobre todo, en los casos de madres solteras y mujeres ingresadas en pisos o casas de maternidad que, tras el parto, eran coaccionadas a la entrega de su hijo en adopción como medio para evitar el estigma de la maternidad en calidad de soltera. Coacción también sufrida por las mujeres y niñas ingresadas en los diferentes reformatorios y correccionales para madres solteras dependientes del Patronato de Protección a la Mujer (García del Cid, 2012). Un organismo constituido formalmente en el año 1942, dependiente del Ministerio de Justicia y presidido por Carmen Polo de Franco, encargado de “velar por las jóvenes caídas o en riesgo de caer” (García del Cid, 2012, p.9) y cuyas maternidades se dirigían, tal como referían sus propios boletines informativos (1971), a voluntarias y forzadas, huidas, rechazadas, rabiosas, listas, tontas, analfabetas, educadas, groseras. Y no hay, no puede haber clasificación, porque no existe, no puede haber discriminación, puesto que el signo único que cuenta es el estado de gestación o la maternidad.

Las voces de las víctimas

La verdadera comprensión de la profundidad de este fenómeno requiere de la escucha y reconocimiento de las voces de sus víctimas. El archivo público Maternidades robadas (Mujer y Memoria, s.f.) recoge los testimonios de distintas víctimas cuyo análisis permite reconstruir el daño ocasionado desde el relato y la narrativa de sus historias. Sus relatos reflejan no solo las consecuencias psicológicas derivadas de la pérdida, sino también una profunda comprensión crítica de los mecanismos ideológicos, económicos e institucionales que sostuvieron este fenómeno criminal a lo largo de tantos años.

Ideología y Poder

En la revisión del discurso de las víctimas, podemos observar cómo la ideología marca para ellas el inicio de la práctica del delito, pasando a ser sustituida por la motivación de lucro a medida que avanzaban las décadas y, en especial, tras el comienzo de la democracia. Algunas víctimas reconocen no haber estado posicionadas políticamente en el momento del robo, sin embargo, sus discursos coinciden en la identificación de la pertenencia a una clase social media-baja como factor determinante en su victimización y destacan cómo la ideología franquista, basada en un modelo de familia nacionalcatólica, legitimó la separación forzosa de madres e hijos.

Empezó por motivo ideológico y con el tiempo pues se convirtió en… en un negocio. Pero, para mí, desde luego que… que tiene que ver con la dictadura franquista porque era una época oscura y donde la gente era ignorante y… y en estos casos, esas madres no podían… o sea, era gente de bajo nivel cultural, familias humildes a las que les pasaba. Es mucha casualidad. Nunca le pasaba a gente preparada ni a gente… con una economía saneada. Entonces, para mí sí que tenía mucho que ver. Eran las víctimas perfectas para… este genocidio.

Asimismo, las víctimas coinciden en la identificación del poder residual del Estado franquista como facilitador de la comisión del delito en democracia. La vigencia de las leyes franquistas, la permanencia en altos cargos de los diferentes agentes implicados en los robos, y la influencia del poder económico y social de las familias adoptantes habrían facilitado, según estas, la impunidad asociada al delito, aún hoy en día.

Desigualdad y lucro

Al igual que la ideología, la desigualdad y vulnerabilidad social son identificadas por los testimonios como factores predisponentes a su victimización y dificultades a la hora de actuar judicialmente y buscar la reparación del daño ocasionado. El lucro es identificado como motivación principal tras las sustracciones llegando las víctimas a referirse al delito como un robo o negocio y, a sí mismas, como mercancías.

A nosotros nos utilizaron, a las madres, como meras mercancías. Ellos ponían, por decirlo de alguna manera, las fábricas, que eran los hospitales públicos y privados, y allí íbamos nosotros pues como el transportista que lleva la mercancía: llegábamos allí, nos quitaban a nuestros niños, nos engañaban con que había fallecido y se lo vendían al mejor postor.

Consecuencias psicológicas y daño ocasionado

Las consecuencias emocionales y psicológicas narradas en los testimonios son numerosas y devastadoras. Las mujeres describen sentimientos de culpa, duelo no resuelto, y una profunda desconfianza hacia las instituciones. La pérdida de sus hijos, unida al silencio social impuesto durante años, generó daños psíquicos prolongados que persisten en el tiempo.

Además, el desconocimiento sobre la verdadera suerte de sus hijos ha impedido cerrar el proceso de duelo, y la ausencia de acceso a la verdad y estigmatización social genera una victimización secundaria que se refuerza con cada intento fallido de búsqueda.

Estos hechos te producen una sensación de que no has sabido llevar la situación… un sentimiento de culpa por no haber sabido hacer nada en aquel momento. Esto ha hecho que en el tiempo yo misma me hiciera una víctima revictimizada.

Asimismo, encontramos multitud de menciones de las víctimas al proceso de embarazo y parto; y el trato violento recibido por el personal sanitario durante el mismo. Las madres refieren haber sido víctimas de negligencias y haber recibido comentarios desconsiderados con alto componente violento y estigmatizante por parte de los profesionales de la salud encargados de su cuidado.

Ausencia de reparación y olvido institucional

Un eje transversal a los testimonios es la denuncia de la falta de reconocimiento oficial y de reparación efectiva. Las víctimas sienten que el Estado ha desatendido su derecho a la verdad y la justicia. Especialmente relevante es la percepción del olvido como forma de violencia simbólica y estructural, una ausencia de políticas de memoria que, unida a la desprotección judicial, perpetúa una doble victimización: primero por la sustracción de los hijos y luego por el abandono institucional.

El ser reconocidos como víctimas, la implicación, la primera que tiene, es que automáticamente cuando eres víctima tienes unos derechos (…). Nos sentimos totalmente ninguneados. Como que no existimos, somos las víctimas invisibles.

Conclusión. Una herida por sanar

Frente al abandono e inacción estatal, las asociaciones de víctimas han desempeñado un papel crucial en la lucha contra el olvido encarnándose como espacios de apoyo emocional y consuelo. Las víctimas coinciden en la necesidad de concienciar a la sociedad como mecanismo para prevenir tanto el olvido, como la posible futura repetición del delito; e identifican el robo de bebés como una vulneración de los derechos humanos, un maltrato contra la mujer y un fenómeno con implicaciones sociales donde la falta de memoria ocupa el lugar central.

La falta de memoria (…) eso es lo que perjudica. Porque cuando una cosa se sabe, se puede evitar; si no se sabe, no.

La situación de impunidad que acompaña, hoy en día, a la cuestión de los bebés robados merece una respuesta eficaz e integral capaz de garantizar el acceso a la verdad, la justicia, la reparación y el establecimiento de garantías de no repetición de lo ocurrido. La sociedad española, como Estado de Derecho, tiene la obligación de atender a las necesidades de la ciudadanía y velar por la consecución de la justicia social, y, únicamente, mediante la memoria, reconocimiento y respuesta a las consecuencias de su historia podrá dar por cumplida dicha obligación.

El 6 de marzo de 2020 fue presentada en el Congreso de los Diputados la Proposición de Ley sobre bebés robados en el Estado español. A día de hoy, su aprobación sigue pendiente…

 


1 Fuente: Hoja de Servicios del teniente coronel Antonio Vallejo Nágera, LGA: B-382. Archivo General Militar, Segovia.

2 Fuente: Preámbulo de la Ley 21/1978, de 11 de noviembre, por la que se modifican determinados artículos del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de adopción.

Referencias bibliográficas

Esteso, M. J. (2012). Niños robados: de la represión franquista al negocio. Diagonal.

Esteso, M. J. y Luque, S. (2018) El robo de bebés desde una perspectiva de género. Revista Nuestra Historia. 5, pp.169-176.

García del Cid, C. (2012). Las desterradas hijas de Eva. Algón Editores.

Mujer y Memoria (s.f.). Maternidades robadas. https://mujerymemoria.org/maternidades_robadas/

de Tena, F. G. (2014). “Nos encargamos de todo”: robo y tráfico de niños en España. Clave intelectual.

Tortosa (2014). “Los niños perdidos del franquismo”: Último episodio de la memoria de la dictadura. Journal of Catalan Studies.

Vallejo Nágera, A. (1939). La locura y la guerra: psicopatología de la guerra española. Librería Santarén.

Vicedo, R. V. (2019). La desaparición forzada de los” niños robados” en el Estado español: lecciones desde el Derecho Internacional en la lucha por la verdad, la justicia y la reparación. Anuario de los Cursos de Derechos Humanos de Donostia-San Sebastián: Donostiako Giza Eskubideei Buruzko Ikastaroen Urtekaria, (19), 353-410.

Vicedo, R. V. (2021). La represión franquista sobre la maternidad: Los “niños robados” y la necesidad de incluir una perspectiva de género en la memoria democrática. Revista valenciana d’estudis autonòmics, (66), 399-442.

Vinyes, R., Armengou, M., y Belis, R. (2002). Los niños perdidos del franquismo. Barcelona: Plaza & Janes Editores.

 

Artículo elaborado por Elena Fernández González, alumna de la Universidad Europea, participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

La Fundación Psicología Sin Fronteras ofrece en su nuevo espacio de Carabanchel (Madrid) un servicio de atención psicológica individual, de pareja y familiar con tarifas ajustadas a cada situación socioeconómica. Un recurso pensado para que nadie se quede sin apoyo por falta de recursos.

Para la Fundación Psicología Sin Fronteras la salud mental es un derecho, no un privilegio. Por ese motivo lleva mucho tiempo desarrollando el programa de atención “Psicología a tu alcance” que, desde hace dos años, cuenta también con la cofinanciación de la Comunidad de Madrid. Se trata de un servicio de atención psicológica y emocional cercano, profesional y adaptado a la realidad económica de cada persona.

Psicología a tu alcance. Atención psicológica adaptada a tu situación económica.

¿En qué consiste?

  • Atención psicológica individual para infancia, adolescencia, personas adultas y mayores.
  • Terapia de pareja y familiar.
  • Intervenciones en ansiedad, depresión, duelo, estrés, miedos, trastornos del sueño, trauma, etc.
  • Además, orienta de manera muy específica sobre cuestiones relacionadas con soledad no deseada así como sobre sectas y pseudoterapias.
  • Modalidad presencial en Carabanchel y también online o a domicilio en determinados casos.

Accesible y asequible

La primera sesión de orientación es gratuita. Después, la tarifa se ajusta a través de un triaje económico en función de la renta per cápita y la situación socioeconómica de cada persona. Existe incluso la posibilidad de tarifa solidaria a coste cero en determinados casos.

Este modelo de atención cuenta con la cofinanciación de la Comunidad de Madrid, lo que permite que sea sostenible y accesible para más personas.

Cómo se accede

  • La solicitud puede hacerse a través del formulario en la web, por WhatsApp o llamada telefónica al 697 705 436.
  • Fundación Psicología Sin Fronteras envía a la persona interesada un formulario en el que se recogen datos básicos sobre la situación económica (ingresos, vivienda, número de convivientes, situación laboral, etc.).
  • Una profesional revisa esta información y realiza un estudio socioeconómico.
  • Con ello se asigna una tarifa y, si la persona la acepta, se deriva a un/a psicólogo/a del programa.

Inicio de la intervención

La terapia suele comenzar con una frecuencia de una sesión semanal o quincenal, según las necesidades. Puede realizarse en formato presencial en la sede de la fundación en Carabanchel (calle Monseñor Óscar Romero, 4, 28025, Madrid) o de manera online.

Talleres para el bienestar psicológico y emocional y la vida cotidiana

En nuestro nuevo espacio de Madrid organizamos talleres presenciales que ofrecen a las personas participantes herramientas prácticas para afrontar y disfrutar del día a día. Son espacios diseñados para mejorar el bienestar emocional y psicológico y las relaciones interpersonales, combinando la adquisición de habilidades y el afrontamiento de situaciones de especial vulnerabilidad con la reflexión compartida.

Los talleres se agrupan en cuatro bloques principales:

  • Habilidades: comunicación efectiva, escucha activa, empatía, inteligencia emocional, resolución de conflictos, autoestima y autocuidado.

  • Vulnerabilidades: abordaje del duelo, la jubilación, la menopausia, la soledad no deseada, la prevención del suicidio y otros momentos vitales que generan malestar psicológico y emocional.

  • Empleabilidad: desarrollo de competencias para la búsqueda y mantenimiento del empleo, elaboración de currículum, preparación de entrevistas, uso de recursos comunitarios, conciliación familiar y laboral, así como el fortalecimiento de la motivación y la confianza personal.

  • Soledad no deseada: actividades para prevenir el aislamiento social, luchar contra el edadismo y fomentar el envejecimiento activo a través de estimulación cognitiva, hábitos saludables y creación de redes de apoyo.

Cada ciclo consta de cuatro sesiones de entre 60 y 90 minutos. A través de dinámicas participativas, se promueve que las personas asistentes adquieran competencias útiles para mejorar su calidad de vida, su autonomía y sus oportunidades.

Descarga el catálogo de talleres completo y cuéntanos a cuáles te interesaría apuntarte.

Un recurso complementario: “¿Hablamos?”. Consultorio online generalista sobre psicología

Además de Psicología a tu alcance, la Fundación Psicología Sin Fronteras dispone del consultorio online ¿Hablamos?, un espacio de orientación psicológica gratuita donde cualquier persona puede plantear dudas y recibir primeras pautas y acompañamiento breve.
Este servicio no está activo durante los meses de julio, agosto y septiembre, pero vuelve a abrirse en otoño para seguir ofreciendo apoyo inmediato y cercano.