Las redes sociales han sido una parte integral de nuestra sociedad durante las últimas dos décadas. Cambió y evolucionó de una forma específica de interacción en línea a una parte central de la vida diaria de miles de millones de personas en todo el mundo. Hoy en día, no es difícil encontrar en la mayoría de los países personas que tengan cuentas de redes sociales en múltiples plataformas como Instagram, Tiktok o Facebook. A medida que continúa expandiéndose, también aumentan las preocupaciones sobre su impacto en la salud mental de las personas, tanto positiva como negativamente, y cómo se está haciendo. Se ha visto a través de investigaciones que la calidad, más que la cantidad, de las redes sociales puede determinar en gran medida si su uso mejoraría o deterioraría la salud mental del usuario (Marciano et al., 2022).

Aspectos positivos y negativos de las redes sociales

Las redes sociales tienen sus aspectos positivos. En más formas que se siguen expandiendo y mejorando con el tiempo, ha permitido a las personas mantenerse conectadas con amigos y familiares, independientemente de la distancia o el tiempo. Ha ofrecido múltiples formas de conectar los pasatiempos, las comunidades y el apoyo mutuo a través de interacciones en línea. El acceso a la información ha sido generalizado y útil más que nunca. Las noticias recientes son más accesibles y hay información útil disponible, como educación o salud. De alguna manera particular, cuando las personas no pueden tener acceso a los servicios de salud mental, las redes sociales se están convirtiendo en un nuevo método que puede estar presente para las personas de manera más accesible. Se ha descubierto que las redes sociales ayudan a explorar oportunidades para ayudar en la salud mental de las personas. El tratamiento y el apoyo basados en evidencia son más accesibles para las personas que necesitan servicios de salud mental o que enfrentan desafíos de enfermedades mentales. Y sería más fácil de lograr con el tiempo a medida que las redes sociales crezcan como un medio para proporcionar información (Naslund et al., 2020).

Como ocurre con muchas cosas, también hay aspectos negativos en lo que respecta a las redes sociales y cómo también pueden afectar negativamente la salud mental. El uso excesivo de las redes sociales se ha relacionado con resultados adversos como ansiedad, depresión y ciberacoso (Sulaiman et al., 2024). Más estudios han demostrado que la exposición prolongada al contenido de las redes sociales puede aumentar los sentimientos de soledad y estrés, particularmente entre adolescentes y adultos jóvenes. Y debido a que la capacidad de ocultar la propia identidad no sólo es común sino también fácil de hacer en las plataformas de redes sociales, lo que puede dejar a cualquier persona potencialmente vulnerable al ciberacoso o al acoso en línea, lo que puede tener graves consecuencias psicológicas. Las redes sociales, cuando se usan excesivamente, están relacionadas con una disminución del bienestar subjetivo y la satisfacción con la vida. Algunos que describirían su uso de las redes sociales como una “adicción”, o en riesgo de tenerla, reportan tener síntomas depresivos y baja autoestima. Por eso es importante ser consciente de los riesgos asociados al uso prolongado de las redes sociales, porque sus contribuciones negativas podrían afectar el funcionamiento cotidiano (Zsila & Reyes, 2023).

La relación entre las redes sociales y la salud mental. El algoritmo.

Es importante agregar que la relación entre las redes sociales y la salud mental es compleja y no unidimensional. Sin embargo, es importante comprender cómo las redes sociales de alguna manera siguen atrayendo la atención de las personas para que las utilicen constantemente. La mayoría de las plataformas de redes sociales, especialmente las más utilizadas y populares, utilizan algoritmos adaptativos diseñados para maximizar el tiempo frente a la pantalla, eligiendo contenido optimizado adaptado a lo que cada persona suele utilizar en las redes sociales. Esto se hace para captar la atención de los usuarios personalizando el contenido presentado, mejorando la participación del usuario adaptando continuamente los feeds a las preferencias individuales y, en algunos casos, sin priorizar las preocupaciones éticas. Se ha demostrado que estos algoritmos son eficaces, especialmente con los adolescentes. Comprender la alfabetización mediática y tener conocimiento de estos algoritmos son buenos métodos preventivos para empezar. Dar prioridad a otras actividades además de las redes sociales, como la actividad física y prevenir el aislamiento social, también es útil para equilibrar el uso de las redes sociales y lograr la moderación (De et al., 2025).

En particular, las redes sociales han impactado de muchas maneras la forma en que las personas ven su propia imagen y han proporcionado una plataforma para comparar entre sí en varios aspectos. Los estudios han demostrado entonces que existen fuertes correlaciones con el uso de las redes sociales, en particular la frecuencia de su uso, junto con una visión negativa de la autoestima y la percepción de su imagen corporal (Ruiz et al., 2022). Esto es especialmente preocupante teniendo en cuenta que las redes sociales son muy utilizadas y consumidas por adolescentes y adultos más jóvenes, lo que significa que los resultados negativos del uso excesivo de las redes sociales podrían tener un gran impacto en las personas a una edad temprana. Las redes sociales podrían hacer que las personas más jóvenes sean más vulnerables a trastornos relacionados con problemas corporales y de autoestima, como los trastornos alimentarios, y potencialmente se sientan más insatisfechos consigo mismos debido a la comparación constante con los demás (Jiotsa et al., 2021).

Es importante señalar que las redes sociales pueden verse como un reflejo del mundo en el que vivimos, y se ha demostrado que muchos de los efectos negativos de las redes sociales afectan la forma en que las normas o culturas pueden influir en las percepciones corporales de diferentes maneras, y las redes sociales pueden ser un vehículo para ese propósito (Merino et al., 2024). Las redes sociales han demostrado tener un impacto en muchos aspectos de la vida diaria de las personas y el sueño es uno de esos aspectos. La calidad del sueño se ha visto enormemente afectada en los adolescentes, su disfunción diaria y la duración del sueño han disminuido porque sienten que tienen que permanecer más tiempo en las redes sociales en lugar de priorizar el sueño, lo que ha provocado problemas como la depresión (Pirdehghan et al., 2021).

En general, siempre es importante prestar atención a cómo nos impactan las redes sociales, se han convertido en la plataforma más grande del mundo pero también en un lugar donde potencialmente podríamos reforzar negativamente nuestros problemas o inseguridades y empeorarlos, así como en una plataforma donde se puede difundir y creer información errónea sin verificación de la información. Para los adolescentes, es importante que conozcan los peligros de un mal uso de las redes sociales, y es una etapa de desarrollo muy importante que es muy vulnerable a los aspectos negativos que las redes sociales pueden reflejar fácilmente. Dar prioridad a la orientación adecuada de los padres es una forma muy útil de educarlos adecuadamente sobre los aspectos nocivos de las redes sociales, y las mismas enseñanzas se pueden utilizar para las personas mayores que también están conociendo las redes sociales, evitando la difusión de información errónea y cómo percibir el contenido proporcionado en las redes sociales. Las redes sociales tienen sus aspectos positivos, y cuando se trata del acceso interactivo actual con su velocidad y facilidad de dificultad, así como de comunicación y compromiso, han logrado convertirse en una parte integral de nuestras vidas. Pero como muchas cosas, puede causar daño si se trata de manera irresponsable y es mejor conocer sus aspectos positivos y negativos antes de usarlo.

Referencias

De, D., Jamal, M. E., Aydemir, E., & Khera, A. (2025). Social Media Algorithms and teen Addiction: neurophysiological impact and ethical considerations. Cureus. https://doi.org/10.7759/cureus.77145

Marciano, L., Ostroumova, M., Schulz, P. J., & Camerini, A. (2022). Digital Media Use and Adolescents’ Mental Health During the COVID-19 Pandemic: A Systematic Review and Meta-Analysis. Frontiers in Public Health, 9. https://doi.org/10.3389/fpubh.2021.793868

Merino, M., Tornero-Aguilera, J. F., Rubio-Zarapuz, A., Villanueva-Tobaldo, C. V., Martín-Rodríguez, A., & Clemente-Suárez, V. J. (2024). Body Perceptions and Psychological Well-Being: A Review of the Impact of Social Media and Physical Measurements on Self-Esteem and Mental Health with a Focus on Body Image Satisfaction and Its Relationship with Cultural and Gender Factors. Healthcare, 12(14), 1396. https://doi.org/10.3390/healthcare12141396

Naslund, J. A., Bondre, A., Torous, J., & Aschbrenner, K. A. (2020). Social media and mental Health: benefits, risks, and opportunities for research and practice. Journal of Technology in Behavioral Science, 5(3), 245–257. https://doi.org/10.1007/s41347-020-00134-x

Pirdehghan, A., Khezmeh, E., & Panahi, S. (2021). Social Media Use and Sleep Disturbance among Adolescents: A Cross-Sectional Study. Iranian Journal of Psychiatry. https://doi.org/10.18502/ijps.v16i2.5814

Ruiz, R. M., Alfonso-Fuertes, I., & Vives, S. G. (2022). Impact of social media on self-esteem and body image among young adults. European Psychiatry, 65(S1), S585. https://doi.org/10.1192/j.eurpsy.2022.1499

Jiotsa, B., Naccache, B., Duval, M., Rocher, B., & Grall-Bronnec, M. (2021). Social Media Use and Body Image Disorders: Association between Frequency of Comparing One’s Own Physical Appearance to That of People Being Followed on Social Media and Body Dissatisfaction and Drive for Thinness. International Journal of Environmental Research and Public Health, 18(6), 2880. https://doi.org/10.3390/ijerph18062880

Sulaiman, W. a. W., Malek, M. D. H., Yunus, A. R., Ishak, N. H., Safir, D. M., & Fahrudin, A. (2024). The Impact of Social Media on Mental Health: A Comprehensive review. South Eastern European Journal of Public Health, 1468–1482. https://doi.org/10.70135/seejph.vi.2564

Zsila, Á., & Reyes, M. E. S. (2023). Pros & cons: impacts of social media on mental health. BMC Psychology, 11(1). https://doi.org/10.1186/s40359-023-01243-x

 

Artículo elaborado por Mohamad Hassan, alumno de la Universidad Europea de Madrid (UEM), participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

Después del accidente ferroviario ocurrido en el municipio de Adamuz, la Fundación Psicología Sin Fronteras, encomendada por el Ministerio de Sanidad a través del Comisionado de Salud Mental, ha desarrollado una intervención psicológica especializada y novedosa centrada tanto en las personas directamente afectadas como en quienes participaron de forma profesional o solidaria en las labores de rescate, intervención y acogida.

La actuación se ha enmarcado en el ámbito de la intervención en crisis y emergencias, incorporando de forma prioritaria la prevención del trauma vicario y el cuidado psicológico de las personas intervinientes, un aspecto clave para reducir el impacto emocional derivado de situaciones de alta carga traumática.

El dispositivo desplegado ha incluido atención psicológica individual y grupal, así como tareas de asesoramiento y apoyo emocional dirigidas, de manera especial, a vecinos y vecinas de Adamuz que colaboraron activamente en las labores de rescate y acompañamiento, muchas de ellas expuestas por primera vez a situaciones emocionalmente desbordantes.

Junto a la atención psicológica directa, se han desarrollado acciones de psicoeducación adaptadas a la población, con materiales cercanos y comprensibles que ofrecen pautas prácticas para el autocuidado emocional. Entre ellas, guías sencillas para favorecer el descanso, orientaciones para manejar recuerdos intrusivos o estrategias para comprender y canalizar reacciones emocionales intensas tras lo vivido. Estas acciones han tenido como eje un mensaje claro y reparador: las reacciones emocionales intensas son una respuesta normal cuando se ha atravesado una situación profundamente anormal, y reconocerlas a tiempo es un factor de protección para la salud mental.

En total, se ha atendido a más de 50 personas en los días posteriores al accidente, acompañando sus emociones con el objetivo de prevenir la aparición de trastornos psicológicos y reducir posibles efectos negativos sobre la salud mental a medio y largo plazo.

La intervención, que sigue en marcha, la está llevando a cabo un equipo profesional de la Fundación Psicología Sin Fronteras con amplia experiencia en grandes emergencias y catástrofes, como los atentados del 11-M, la pandemia por COVID-19, el accidente ferroviario de Galicia, el siniestro aéreo de Spanair o la reciente DANA, lo que ha permitido una actuación rápida, coordinada y basada en la evidencia científica.

El presidente de la Fundación Psicología Sin Fronteras, Guillermo Fouce, ha señalado que “cuidar a quienes cuidan es una condición imprescindible para una respuesta eficaz en emergencias”, y ha subrayado que “las emergencias no terminan cuando se apagan las sirenas: cuidar la salud mental, especialmente de quienes han estado ayudando, es una responsabilidad ética”.

En este sentido, ha destacado la necesidad de “impulsar intervenciones planificadas, basadas en la evidencia científica, que sitúen la prevención y la protección psicológica en el centro de cualquier actuación ante situaciones de emergencia y desastre”.

Mira el video donde explicamos en qué está consistiendo esta intervención.

Fundación Psicología Sin Fronteras ha activado sus recursos especializados en psicología de emergencias para intervenir en la zona de Adamuz (Córdoba) tras el gravísimo accidente ferroviario del pasado lunes 18 de enero, en coordinación con el dispositivo de atención psicológica impulsado por el Comisionado de Salud Mental del Ministerio de Sanidad y junto al resto de recursos que ya están operando o se prevé que lo hagan en el territorio.

El equipo está formado por profesionales con formación y experiencia en intervención en crisis y emergencias. La actuación se dirige tanto a las víctimas (heridos y familiares) como a las personas intervinientes expuestas a situaciones de alto impacto emocional, incluidas aquellos que no cuentan con formación especializada en este tipo de contextos.

Desde Fundación Psicología Sin Fronteras se subraya que intervenir psicológicamente en una emergencia no significa “curar” a las personas ni hacer el proceso por ellas, sino acompañarlas para que puedan activar sus propios recursos y potencialidades en un momento tan crítico como este.

“La intervención es un proceso. La persona que tenemos delante no es pasiva: está viva, siente, piensa y puede actuar. Nuestro trabajo no es sustituir su camino ni marcar atajos, sino ayudar a que recupere orientación, seguridad y capacidad de acción”, explica el presidente de la Fundación, Guillermo Fouce.

Desde este enfoque, el apoyo y el acompañamiento resultan clave. “En situaciones extremas, una de las preguntas más importantes no es ‘¿qué te pasa?’, sino ‘¿a quién podemos avisar para que esté cerca de ti?’ Sentirse acompañado y reconocido es el principal factor protector frente al impacto psicológico de una catástrofe”, añade.

Fundación Psicología Sin Fronteras defiende intervenciones profundamente humanas, basadas en la evidencia y en el acompañamiento, la escucha y la empatía, evitando la patologización innecesaria del sufrimiento.

Lo primero no son las intervenciones individuales ni los tratamientos, sino informar, orientar y reducir la incertidumbre. Explicar qué está pasando, cómo es normal reaccionar y cómo afrontar las primeras fases del impacto”, explica Fouce. A partir de ahí, se priorizan intervenciones grupales, de ayuda mutua y apoyo comunitario, dejando las intervenciones individuales especializadas para los casos en los que realmente son necesarias.

Al mismo tiempo, esta organización recuerda la importancia de que los equipos cuenten con espacios de cuidado emocional antes, durante y después de la intervención.

En este caso, la actuación de Fundación Psicología Sin Fronteras incluirá de forma específica el acompañamiento psicológico a quienes intervienen ayudando, como personal de emergencias, protección civil, cuerpos de seguridad, profesionales sanitarios y voluntariado, que han estado expuestos a situaciones potencialmente traumáticas, con el objetivo de prevenir el trauma vicario, el desgaste emocional y la cronificación del malestar.

Y recuerda que la atención psicológica no termina cuando finaliza la fase aguda ni cuando desaparece la atención mediática, sino que debe sostenerse en el tiempo para favorecer la recuperación emocional.

Fundación Psicología Sin Fronteras está y estará comprometida con el dolor de las víctimas ahora y siempre.

La Fundación Psicología Sin Fronteras (FPSF) se ha sumado al posicionamiento elaborado por la Coalición ActivaMent-Hierbabuena en relación con el Proyecto de Ley 121/000064, actualmente en tramitación parlamentaria, que modifica la legislación sobre discapacidad y dependencia y aborda, entre otras cuestiones, el internamiento y el tratamiento forzoso en salud mental.

FPSF se ha adherido al posicionamiento impulsado por la Coalición ActivaMent-Hierbabuena en relación con el Proyecto de Ley 121/000064, que modifica el texto refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, así como la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia. Este proyecto normativo se encuentra actualmente en fase de tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados, habiéndose publicado ya el texto del proyecto, la solicitud de tramitación urgente y las enmiendas a la totalidad presentadas.

La Coalición ActivaMent-Hierbabuena es una alianza estable de organizaciones de activismo en primera persona en salud mental, creada con el objetivo de defender los derechos humanos y promover cambios legislativos en España desde la experiencia directa de las personas afectadas. En este contexto, la Coalición ha elaborado un posicionamiento crítico sobre el proyecto de ley presentado por el Gobierno, centrado especialmente en el internamiento y el tratamiento forzoso en el ámbito de la salud mental.

Según explica la propia Coalición en su página web, el texto legislativo introduce avances relevantes, como la inclusión expresa de la accesibilidad universal, el impulso hacia la vida independiente, el refuerzo de los derechos de mujeres, niñas y niños con discapacidad, así como la apertura a revisar el artículo 763 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, que durante décadas ha legitimado numerosos internamientos forzosos.

No obstante, ActivaMent-Hierbabuena señala con firmeza que la redacción actual del proyecto mantiene la posibilidad de internamientos y tratamientos involuntarios en salud mental, una cuestión que consideran incompatible con la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD), ratificada por España en 2008, así como con las observaciones y recomendaciones emitidas por el Comité de Naciones Unidas.

Tal y como recuerda la Coalición, al ratificar la CDPD el Estado español asumió una obligación jurídica internacional de garantizar su pleno cumplimiento. En este sentido, subrayan que “ninguna persona puede ser privada de libertad, atada u obligada a consumir psicofármacos, ni sometida a electroshock sin consentimiento libre y adecuadamente informado”, y añaden que “la coerción, lejos de constituir una forma de cuidado, constituye una vulneración de derechos y una forma de violencia”.

Con esta adhesión, la Fundación Psicología Sin Fronteras reafirma su compromiso con una psicología ética, basada en los derechos humanos y alineada con los estándares internacionales, así como con la escucha y el reconocimiento de las voces en primera persona en los debates que afectan directamente a la salud mental y a la dignidad de las personas.

Si te quieres sumar al Posicionamiento de la Coalición Activament-Hierbabuena, visita este enlace:

Imagen que muestra las fotografías y nombres de las personas que forman el patronato de Fundación Psicología Sin Fronteras

El 20 de noviembre el Patronato de la Fundación Psicología Sin Fronteras (FPSF) mantuvo una reunión para revisar el trabajo realizado este año, tomar decisiones relevantes para la institución y marcar el rumbo a través de las líneas estratégicas de la entidad.

Fue una sesión especialmente significativa por la diversidad de temas abordados y por el ambiente constructivo que se generó entre todas las personas participantes, reflejo de una Fundación dinámica, abierta y comprometida con llegar a más personas y contextos desde una psicología útil, ética y cercana.

Nuevas incorporaciones que amplían miradas

El Patronato aprobó la entrada de cuatro nuevos miembros que aportan experiencia, perspectiva y sensibilidad social desde ámbitos complementarios:

  • César Sanjuan, profesor universitario y referente en psicología jurídica y emergencias, con una trayectoria estrechamente vinculada al movimiento Psicología Sin Fronteras.
  • “El Chojín”, artista que lleva décadas trabajando por todo el mundo con jóvenes a través de la música como herramienta educativa y de participación social.
  • Helena Manrique, psicóloga especializada en intervención en emergencias, ayuda humanitaria y apoyo psicosocial en contextos de violencia y desplazamiento.
  • José González, profesional de larga trayectoria en intervención en duelo, mediación y apoyo terapéutico.

Estas incorporaciones refuerzan la pluralidad del Patronato y amplían la capacidad de FPSF para conectar con distintos sectores profesionales, culturales y comunitarios.

Si quieres conocer quiénes forman parte del Patronato de FPSF, visita nuestro organigrama en este enlace.

Una Memoria de Actividades que muestra el alcance del trabajo cotidiano

Durante la reunión se presentó la Memoria de Actividades 2024, ya disponible en la sección de Transparencia de esta web.

El documento recoge de manera clara y accesible las acciones realizadas a lo largo del año por todas las áreas de la Fundación.

Desde los programas de atención psicológica hasta las intervenciones en crisis, el trabajo comunitario, la formación, la participación institucional o los proyectos de carácter social y educativo.

Memoria de actividades 2024

Cuentas y presupuesto: estabilidad, crecimiento responsable y mirada a largo plazo

El Patronato también aprobó las cuentas anuales de 2024 y el presupuesto ejecutado en 2025. Los documentos analizados mostraron que esta fundación mantiene una situación económica estable y ordenada y que los ingresos han evolucionado de forma constante y creciente en los últimos años, permitiendo sostener programas y abrir nuevas vías de trabajo.

El Patronato valoró especialmente la gestión económica de la Fundación, basada en la prudencia, la diversificación y la reinversión en actividades que responden a necesidades sociales.

Plan de Actuación 2025 y avance de 2026: consolidar, mejorar y seguir tejiendo redes

Se aprobaron también las actuaciones realizadas en 2025 y el avance del Plan de Actuación 2026, que recoge los proyectos que FPSF irá desarrollando a lo largo de los próximos meses. Entre las líneas destacadas se incluyen:

El Patronato valoró positivamente la coherencia estratégica de estos planes y su enfoque progresivo, que prioriza el fortalecimiento interno y el impacto social.

Un Patronato implicado y en diálogo permanente

En el turno final de ruegos y sugerencias, surgieron propuestas para mejorar la medición de impacto, abrir el local a más entidades del barrio, reforzar el trabajo internacional y explorar nuevas colaboraciones académicas, culturales y comunitarias.

El ambiente de la reunión reflejó el espíritu que define a FPSF como organización plural, diversa y en movimiento, que crece gracias al compromiso de todas las personas que la componen.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos, la Asociación H-Amikeco, Fundación Diagrama, Fundación Psicología sin Fronteras, Proyecto Hombre y UNAD, la Red de Atención a las Adicciones, han presentado la campaña ‘Las Segundas Oportunidades Vuelan Más Alto’, elaborada en el seno de la Comisión de Medio Abierto y Penas y Medidas Alternativas a la Prisión de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, perteneciente al Ministerio del Interior. 

La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, pone el foco en el valor social y humano de los Trabajos en Beneficio de la Comunidad (TBC), reivindicando el papel de las medidas alternativas a la prisión como herramientas que garantizan derechos fundamentales como la dignidad, la reinserción y la oportunidad de reparar el daño causado.

La campaña, disponible desde hoy en redes sociales, pretende romper estereotipos y mitos sobre el sistema penal y visibilizar cómo los TBC permiten cumplir condena respetando los derechos humanos, al mantener los vínculos familiares, sociales y laborales y evitar la desestructuración asociada al ingreso en prisión. 

A través de una narrativa visual protagonizada por diferentes aves (metáfora de la diversidad de perfiles que pueden acceder a esta medida), la campaña muestra cómo los TBC representan una forma de justicia que repara, restaura y no deshumaniza. 

Casi el 90% de las personas no vuelven a reincidir

Las entidades sociales recuerdan que, cada año, más de 100.000 personas cumplen medidas alternativas a la prisión en España, y entre ellas los TBC son la opción más frecuente. Solo en 2024 más de 70.000 personas participaron en estos trabajos.  Según datos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, casi el 90% de las personas no reincide. 

Además, los TBC suponen hasta un 60% de ahorro económico frente a la prisión y fomentan el compromiso comunitario, dado que más del 30% de las personas que los cumplen continúan realizando voluntariado social.

Una oportunidad de justicia con enfoque de derechos

El lema ‘Las segundas oportunidades vuelan más alto’ subraya que la justicia, cuando se aplica desde un enfoque de derechos humanos, puede ser una oportunidad de cambio real. Los TBC permiten asumir la responsabilidad del delito cometido sin romper con la vida cotidiana, favorecen la reflexión personal, la adquisición de hábitos sociales y la construcción de un proyecto vital alejado del delito.

La campaña destaca además la amplitud de tareas en las que se pueden desempeñar los TBC: apoyo en comedores sociales, acompañamiento a personas mayores, actividades en centros de día, acciones medioambientales, voluntariado comunitario o colaboración en actividades culturales y deportivas, entre otras.

¿Qué son los Trabajos en Beneficio de la Comunidad?

Los TBC, regulados en el artículo 49 del Código Penal, son una pena privativa de derechos que consiste en la realización de actividades no remuneradas de utilidad pública o en la participación en talleres y programas educativos, según el tipo de delito y las necesidades de la persona. Están especialmente indicados para delitos leves con penas de prisión inferiores a dos años, como seguridad vial, violencia de género, lesiones o delitos contra el patrimonio.

Son una medida voluntaria, con garantías de dignidad y protección, y deben compatibilizarse con la vida cotidiana de la persona penada. Su finalidad va más allá del cumplimiento: buscan reparar el daño causado, favorecer la reinserción y prevenir nuevos delitos.

Comisión de Medio Abierto y Medidas Alternativas

La Comisión de Medio Abierto y Penas y Medidas Alternativas es un órgano de comunicación y trabajo conjunto entre la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias y las entidades del Tercer Sector que colaboran con ella. Dentro de los múltiples proyectos llevados a cabo por esta comisión, cinco entidades han desarrollado esta campaña para acercar al público general parte de la realidad del cumplimiento penal fuera de prisión y así contribuir a romper y reducir tanto mitos como prejuicios. 

Los días 7 y 8 de noviembre la Red de Prevención del Sectarismo y del Abuso de Debilidad RedUNE realizó en Madrid su Simposio “Grupos coercitivos y derivas sectarias” y contó con la participación del presidente de Fundación Psicología Sin Fronteras, Guillermo Fouce.

A continuación reproducimos la crónica publicada por RedUNE. 

El evento, celebrado en el aula magna de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, contó con nueve ponencias que abordaron diversos aspectos del fenómeno sectario, además de un taller para familiares afectados.

Tras la presentación a cargo del presidente de RedUNE, Juantxo Domínguez, la tarde del viernes 7 de noviembre comenzó con una conferencia titulada “Así hemos logrado vencer Cienciología en España y América”, a cargo de Roberto Sánchez, antiguo miembro de este grupo y responsable de un canal de YouTube donde lleva tiempo desenmascarando a la Iglesia de Scientology en español.
La segunda ponencia estuvo a cargo de Raquel Montes Torralba, quien, bajo el epígrafe “Escribir para reconstruirse”, explicó cómo le ha ayudado la escritura en su trayectoria posterior a la salida de una secta en su adolescencia. Su libro, La vida de Lea, es un relato novelado de lo que ella misma vivió en el seno de un grupo coercitivo.
La tarde del viernes 7 se completó con dos intervenciones de carácter más académico. El investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid Francisco González Espejito expuso la realidad de las “Trayectorias diferenciales de familias afectadas por grupos coercitivos”, mientras que Almudena Herchiga, música profesional y docente, se fijó en las “Altas capacidades intelectuales como víctimas de grupos coercitivos”.
La jornada del sábado 8 de noviembre arrancó con una ponencia titulada “Métodos de captación de los grupos coercitivos a través de las redes sociales: análisis del caso Patricia Aguilar”, a cargo del periodista Alejandro Fernández Montealegre, quien expuso los resultados principales de su trabajo de fin de grado de Periodismo, dedicado precisamente a este tema.
Después fue el turno de los criminólogos Jesús Sánchez Roa y Elena de la Plaza, responsables del Despacho Criminológico De la Plaza & Roa, situado en Madrid. Expusieron en qué consiste “El informe criminológico en el contexto de grupos coercitivos”.
El psicólogo y divulgador Guillermo Fouce intervino a continuación con una ponencia sobre “Sectas y pseudoterapias ligadas a lo emocional y la soledad”, explicando su experiencia desde la entidad Psicología Sin Fronteras.
El siguiente conferenciante fue Manuel Sañudo, maestro de Educación Primaria, que desenmascaró un tema que lleva años investigando –y sobre el que publicará un libro próximamente– bajo el título “Currículum oculto. Pseudociencia y grupos sectarios en la enseñanza”. Por último, la estudiante universitaria Laura Martí Ortiz compartió el resultado de su trabajo de investigación de Bachillerato sobre las sectas, titulado “Entre creencias y control”.
La tarde del sábado se dedicó a una sesión de intervención reservada a los familiares afectados por el fenómeno de las sectas, que contó con Raquel Cuesta y Francisco González Espejito como interventores y con Carmen Almendros como facilitadora. Todos ellos trabajan en la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid. Una institución que estos días lamenta la reciente muerte de José Antonio Carrobles, quien fue recordado en el simposio. Carrobles, catedrático emérito de Psicología Clínica y de la Salud, fue un importante impulsor de los estudios sobre el abuso psicológico en grupos, entre otros muchos temas.
El simposio contó con la participación de uno de los autores más destacados a nivel mundial sobre el fenómeno de las sectas, el estadounidense Steven Hassan. Intervino en la conclusión, afirmando que el lavado de cara de las sectas se perfila como la principal amenaza global contra las democracias, incluso por encima del cambio climático. Según Hassan, las sectas aprenden a surfear sobre los miedos colectivos, utilizando causas legítimas para captar nuevos seguidores, desestabilizar las instituciones internacionales y manipular a las élites y a los líderes políticos.
Así concluyó un nuevo simposio organizado por RedUNE, un colectivo creado en 2003 para informar y ayudar en torno al fenómeno sectario. En él participaron cerca de un centenar de personas de manera presencial, y una cantidad considerable por vía telemática. Asistieron representantes de otras entidades como Michel Gilbert, de la Red Parental Europa; Luis Santamaría, de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES); Victoria Vélez de Guevara, de la Asociación de Víctimas de Santería;Iñigo Rubio, presidente de la AIIAP.

También participaron psicólogos, periodistas, miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, ex adeptos y familiares afectados.

FUENTE:  https://www.redune.org.es/news/cronica-del-simposio-redune-2025/

Fundación Psicología Sin Fronteras participó el pasado 27 de octubre en la última edición del ciclo #ConversacionesHumanitarias generadoras de Talento de 2025 organizadas por Fundación Cruz Roja Española. Titulada “Migrar y reconstruirse. Bienestar emocional en contextos de movilidad” fue un encuentro que puso el foco en la dimensión emocional de la migración y en la importancia de los vínculos, la empatía y las redes comunitarias para reconstruir la identidad y la pertenencia.

El diálogo, moderado por Molo Cebrián, comunicador, psicólogo y creador del pódcast Entiende Tu Mente, reunió a tres voces que aportaron perspectivas complementarias:

Carolina Vicente, responsable del Área de Protección Internacional de Red ACOGE; Ousman Umar, emprendedor social, fundador de Nasco Feeding Minds; y Guillermo Fouce Fernández, presidente de Fundación Psicología Sin Fronteras.

Molo Cebrián comenzó la conversación compartiendo algunos datos del Informe de Bienestar Emocional y Vulnerabilidad 2025 elaborado por la Fundación Cruz Roja Española: la soledad no deseada, la desvinculación social y la precariedad son los principales factores de malestar emocional en la población. Y puso foco en los que ese mismo informe arroja sobre el caso de las personas migrantes: 3 de cada 10 viven en alta vulnerabilidad sociolaboral y casi la mitad (47,8%) sufre exclusión residencial, lo que evidencia la necesidad de reforzar las redes de apoyo y los espacios de acogida.

Migrar es también reconstruirse emocionalmente

Durante la conversación, los participantes coincidieron en que migrar no es solo cruzar fronteras, sino recomponer la vida desde lo emocional y lo comunitario.
Carolina Vicente recordó que “la primera pérdida al migrar es la identidad y la autonomía. A menudo parece que quien uno es no basta para encajar”. Destacó la necesidad de “dar espacio para que las personas sean escuchadas y puedan participar activamente en su propio proceso de reconstrucción”, defendiendo un acompañamiento libre de paternalismos: “Los profesionales somos puentes y facilitadores, nada más.”

Desde la mirada de la psicología, Guillermo Fouce subrayó la importancia de poner el cuerpo, escuchar y crear espacios seguros, donde las personas migrantes puedan sentirse vistas y reconocidas. “El factor fundamental es la relación con el otro. Nuestra tarea es generar vínculos y convivencia. Lo social es la esencia de la respuesta al malestar emocional”, destacó.

Ousman Umar emocionó al compartir su historia vital, desde su llegada a España con 17 años hasta su integración en la cultura catalana gracias a los castellers, una experiencia que, como explicó, “le devolvió el sentido de pertenencia”. Y es que “en los castellers todos somos importantes: niños, adultos, hombres y mujeres. Si uno no sostiene, el castillo se cae. Aprendí que todos formamos parte del mismo equipo”.

El poder de ser visto

Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando Ousman recordó el día en que Montse, una desconocida, decidió detenerse. En un gesto tan sencillo como humano, le ofreció un vaso de agua y una mirada. Ousman declaró que “el día que alguien me vio, se me derrumbó el mundo. No quería dinero, solo que alguien me escuchara”.

Sus palabras resonaron en la reflexión colectiva sobre la dignidad de ser reconocido y el papel transformador de la empatía en los procesos de integración. Carolina Vicente lo resumió así: “cuando alguien es visto, recupera su dignidad. Lo urgente, dónde dormir, qué comer, impide estar en lo importante, que es poder ser y sentirse persona”.

Espacios para conocerse y romper el miedo

En el tramo final del encuentro, Ousman propuso una mirada esperanzadora sobre la convivencia: “Lo que falta son espacios para conocerse. Cuando conoces al otro, te das cuenta de que todos buscamos lo mismo: paz, amor y salud”.

Por su parte, Guillermo Fouce advirtió sobre la necesidad de combatir los discursos de odio y reivindicar la empatía como antídoto ante la deshumanización. “Hay quien siembra miedo porque divide, pero el odio solo se combate con amor, cercanía y convivencia”.

Y Carolina Vicente concluyó con una llamada a la acción al afirmar que “cuando comprendemos que hablamos de derechos humanos, no hay lugar al debate. La clave es formarnos e informarnos para construir una mirada basada en los derechos y no en los prejuicios”.

Todos estamos en el equipo de la humanidad

El cierre de Molo Cebrián dejó una de las frases más recordadas de la tarde:

“Somos parte del mismo equipo: el equipo de la humanidad”.

Un recordatorio de que la empatía, la escucha y los vínculos son la base de una sociedad más justa y emocionalmente sana.

 

Frente a las soledades, una red que cuida: Universidades Populares construyendo comunidad.

Las Universidades Populares somos espacios de encuentro, aprendizaje y transformación, arraigadas en el territorio y sostenidas por la fuerza de la comunidad. Desde esta identidad compartida, no podemos permanecer ajenas a uno de los grandes desafíos de nuestra sociedad: las soledades.

Reconocemos que este es un fenómeno creciente que atraviesa generaciones, territorios y realidades, afectando tanto a jóvenes como a personas mayores, erosiona la salud física, emocional y social, debilita vínculos sociales, empobrece la vida comunitaria y provoca un alto impacto económico en términos de gasto público. No se trata solo de una vivencia individual, sino de un  problema social y de salud pública que interpela a nuestras comunidades en su conjunto y requiere respuestas colectivas, sostenidas y transformadoras.

Observamos que muchas causas de la soledad son estructurales: pérdida de redes de apoyo, cambios demográficos, urbanización, migraciones o desigualdades sociales. Y nos preocupa, especialmente, su impacto en ciertos colectivos más vulnerables: personas mayores, cuidadoras y cuidadores, migrantes, personas con discapacidad o quienes viven en entornos aislados.

Frente a ello, las Universidades Populares reivindicamos nuestra capacidad y responsabilidad para activar redes de cuidado y solidaridad, tejer vínculos y acompañar procesos de cambio social. Este manifiesto nace como una declaración compartida de compromiso, convencidas de que las soledades solo pueden afrontarse desde lo común, desde la participación ciudadana y desde la certeza de que construir comunidad es el mejor antídoto contra el aislamiento.

Las Universidades Populares, reconocemos nuestra capacidad y asumimos la responsabilidad de ser agentes activos frente a las soledades. Desde esta convicción, DECLARAMOS lo siguiente:

  1. Reafirmamos nuestro arraigo local y comunitario, actuando desde la proximidad, la confianza y el conocimiento de cada territorio; fortalecemos los vínculos sociales y generamos espacios abiertos de encuentro y participación, donde todas las personas puedan sentirse parte y aportar.
  2. Defendemos la dimensión social de la soledad no deseada, convencidas de que no se combate solo desde lo individual: requiere reconstruir vínculos, generar comunidad.
  3. Promovemos el trabajo en red con instituciones, entidades sociales y ciudadanía, construyendo respuestas compartidas que complementen los servicios sanitarios, educativos y sociales.
  4. Apostamos por la prevención: no basta con atender los casos detectados, es necesario crear entornos que reduzcan el aislamiento, fomenten la participación y promuevan el cuidado colectivo.
  5. Impulsamos espacios intergeneracionales y de encuentro, donde los saberes, experiencias y culturas se transmiten y fortalecen el tejido social.
  6. Defendemos la importancia de lo presencial, sin dejar de aprovechar las oportunidades de lo digital, siempre al servicio del encuentro humano.
  7. Nos comprometemos con la formación y la innovación para afrontar con calidad y creatividad nuevas formas de soledad, especialmente entre la juventud.
  8. Reclamamos planes y estrategias frente a las soledades en los ámbitos local y regional, con participación real de la ciudadanía en su diseño y desarrollo.
  9. Demandamos recursos humanos y económicos suficientes que garanticen la sostenibilidad de procesos comunitarios transformadores y el respaldo institucional necesario.

Con estas declaraciones afirmamos que la lucha contra las soledades no puede ser tarea aislada ni pasajera. Requiere corresponsabilidad, compromiso sostenido y la convicción de que es en la comunidad donde se teje la mejor respuesta.

Por ello, la Red de la Federación Española de Universidades Populares asume el compromiso de difundir en todos sus ámbitos y estructuras las conclusiones de este Congreso, así como las que en el futuro se generen en torno a esta realidad. Y hacemos un llamamiento a instituciones, ciudadanía y agentes sociales para caminar juntos en este reto común: Porque frente a la soledad no  deseada, una red que cuida, una comunidad de cuidados.

JORNADAS TÉCNICAS NACIONALES DE UNIVERSIDADES POPULARES. Dos Hermanas, 26 de septiembre de 2025

Nos duele Palestina

“La neutralidad nunca es posible ni absoluta. Trabajar en lo común y colectivo implica posicionarse”.

Desde la Fundación Psicología Sin Fronteras alzamos la voz ante el dolor insoportable que ha atravesado y sigue atravesando el pueblo palestino.

Nos duele la pérdida de vidas, nos duelen las familias rotas, los cuerpos heridos, los niños y niñas aterrorizados.

Nos duele la deshumanización que ha hecho posible que todo lo ocurrido en Gaza no haya provocado una respuesta clara, firme y ética de quienes trabajamos por la salud mental y la dignidad humana.

Como profesionales de la psicología, no podemos permanecer en silencio. La salud mental no existe sin derechos humanos. Desde octubre de 2023 se ha visto claramente que no puede haber bienestar emocional en medio de la violencia, la masacre, el bloqueo de ayuda humanitaria y la impunidad.

Decenas de miles de muertos, desplazamientos masivos (nueve de cada diez habitantes de Gaza han huido de sus hogares durante los dos últimos años, según la ONU), hambre, destrucción. Esta imagen deja una huella profunda en quienes lo viven y en la conciencia colectiva.

Por eso pedimos al Colegio Oficial de la Psicología de Madrid y al Consejo General de la Psicología de España que:

  1. Emitan un manifiesto público de condena ante las violaciones de derechos humanos en Gaza y muestren su solidaridad con las víctimas civiles.
  2. Organicen un acto institucional, abierto a la ciudadanía y al conjunto de la profesión, bajo el título “Nos duele Palestina”, que visibilice el papel de la psicología ante la violencia y las crisis humanitarias.

Pedimos que la psicología española esté a la altura de su responsabilidad ética.

Que recuerde que cuidar es también poner blanco sobre negro. Que acompañar implica no mirar hacia otro lado.

Nos duele Palestina.

Nos duele el silencio.

Nos duele la indiferencia.

Porque defender la vida, la paz y los derechos humanos también es hacer psicología.

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