Impacto psicológico en víctimas del acoso sexual en el entorno laboral.

Según la OMS, la definición de acoso sexual en el contexto laboral hace referencia a cualquier conducta física o verbal no deseada ni aceptada en el trabajo que conlleve una interferencia en el trabajo de la “víctima” de tipo intimidatoria, hostil u ofensiva.

Impacto psicológico en víctimas del acoso sexual en el entorno laboral.

Según la explicación de Quiceno en el 2021 se puede señalar 3 características para identificar cualquier tipo de acoso en el contexto laboral: la víctima siente que no tiene salida; existe una cronificación de los hechos de acoso existentes; la víctima es el objetivo del o los acosadores a nivel verbal y no verbal.

Según los estudios realizados a través del Ministerio de Igualdad en 2021 se han observado que los factores que intervienen en un mayor riesgo de ser víctima de este tipo de acoso sexual son: ser mujer, joven, estar soltero, no tener hijos, con contrato “no fijo”, estar en una situación precaria, trabajar en espacios predominantemente ocupados por un sexo, inmigrantes, etc.

Actualmente, la prevalencia de acoso sexual en el entorno laboral en España afecta a más de 1,4 millones de víctimas, de las cuales solo el 3% denuncia lo ocurrido. Estos datos demuestran que las cifras Españolas acerca de estos hechos casi duplican a las cifras de la Unión Europa (García, 2024).

El acoso sexual genera un gran impacto en las víctimas, generando grandes consecuencias e impedimentos para esta a nivel psicológico, emocional, familiar, social y laboral.

Por un lado, aparecen consecuencias no psicológicas (las cuales cobran mayor relevancia en este artículo) que afectan a las víctimas:

  • Consecuencias físicas: problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, somatización, etc (Pintos, 2015).
  • Consecuencias laborales: ausentismo, renuncia, problemas en el rendimiento, etc (Pérez-Aldrete et al., 2019).
  • Consecuencias sociales: disminución en la comunicación y aislamiento (Pérez-Aldrete et al., 2019).

Por otro lado, respecto al impacto psicológico, se observa un sentimiento de humillación y una sensación de indefensión, sobre todo en las situaciones donde hay “público” que no reacciona ante lo ocurrido y solo se quedan como “observadores” de la situación que atenta contra la dignidad de dichas víctimas. Si la situación de acoso se alarga en el tiempo se genera un “rol de víctima” con una mayor agravación y perpetuación de las consecuencias negativas (Borrego y Fernández, 2024).

El impacto psicológico generado puede visualizarse en diferentes tipos de problemas psicológicos: ansiedad, depresión, trastorno de estrés postraumático, problemas en el sueño, vergüenza, sensación de indefensión, miedo, ira, etc.

Para entender mejor estas consecuencias se han realizado muchas investigaciones acerca de estos hechos, de tal forma se pueden explicar más detalladamente estas características y consecuencias.

En estudios realizados analizando estas consecuencias se puede apreciar un gran porcentaje de aparición de ansiedad y depresión. Por ejemplo, en un análisis realizado por Mansilla en el 2024 pudo observar un gran porcentaje de mujeres que dieron positivo en el Inventario de Depresión de Beck, con puntuaciones por encima de 21 (depresión moderada-grave), junto con puntuaciones positivas en el Cuestionario de Ansiedad STAI-Estado (con puntuaciones entre el centil 70 y el 99).

Otro ejemplo sobre el impacto psicológico que generan estos hechos traumáticos sería el estudio realizado por Zeighman et al. en 2021 con enfermeras y enfermeros iraníes, donde se observó que el trauma psicológico que genera el acoso sexual en las víctimas se puede desglosar en diferentes emociones y pensamientos que acompañan al efecto traumático ocasionado junto con testimonios reales:

  • Rumiación y reexperimentación: pensamientos y recuerdos de los hechos traumáticos. “Después del acoso sexual que sufrí en el trabajo, no puedo dejar de pensar en ello y me preocupa constantemente que mi esposo descubra lo sucedido y se niegue a dejarme volver al trabajo (mujer con 17 años de experiencia cínica)”.
  • Irritabilidad: malestar. “Me resultaba imposible de creer. Me sentí fatal. Me indignó que se permitiera mirar con esa mirada sexual a alguien de la misma edad que su propia nieta (mujer con 4 año de experiencia clínica)”.
  • Estrés y ansiedad hacia el trabajo y la presencia en dicho entorno junto con espacios espacios cerrados (como los ascensores) dentro de este entorno, por si pasa algo. “El acompañante del paciente me abrazó y me besó por detrás mientras trabajaba. Me sentí fatal por un rato y muy preocupada. Estaba nerviosa o irritada, y sufría mucho estrés por el trabajo nocturno (mujer con 8 años de experiencia clínica)”.
  • Ira: enfado y rabia por el acoso. “A pesar de saber que estoy casada, mi compañero de trabajo me envió una carta de amor y me pidió una relación. Estaba furiosa. Me temblaba la piel de furia y rabia. ¿Por quién me tomó? (mujer con 2 años de experiencia clínica)”. 
  • Vergüenza y culpa: por el hecho de que se hiciese público lo sucedido, por volver a sufrir acoso, por no haberlo podido parar, etc. “El acompañante del paciente empezó a insultarme, con insultos extremadamente vulgares y obscenos que me humillaban delante de los demás. Estaba empapado en sudor por la vergüenza. Durante mucho tiempo, me sentí culpable y me culpé (hombre con 7 años de experiencia laboral)”. 
  • Odio: odio hacia el trabajo o incluso personas del mismo género que el de su acosador. “Debido al acoso que presencié por parte de mis compañeros de trabajo, me he vuelto pesimista con respecto a todos los hombres que trabajan en el hospital y le prohibí a mi hija casarse con un médico (mujer con 8 años de experiencia clínica y educativa)”. 
  • Sensación de inutilidad y vacío: sentimiento de inutilidad y autoestima. “Ella no dejaba de enviarme mensajes, proponiendo una relación, y me irritaba que solo me viera como alguien para satisfacer sus deseos sexuales. Me sentía insignificantes (mujer con 2 años de experiencia clínica)”. 
  • Miedo e inseguridad: miedo de quedarse a solas con su acosador, miedo de que sus compañeros de trabajo se enteren, miedo de que se vuelva a repetir, etc. “Me llamaron a la consulta del médico. Al entrar, cerró la puerta y, mientras me acompañaba a un asiento, me rodeó la cintura con la mano y comenzó a masajearme el costado. Estaba tan aterrorizada que me temblaba todo el cuerpo. Este miedo lo he tenido durante mucho tiempo (mujer con 4 años de experiencia clínica)”. 
  • Trastornos mentales:  trastorno  de  estrés  postraumático,  trastorno obsesivo-compulsivo, depresión, etc. “Me sentí fatal después del acoso sexual que sufrí. Me sentía impotente, cansada y sin energía, y me diagnosticaron depresión y me recetaron medicamentos (mujer con 10 años de experiencia clínica)”.

CONCLUSIONES

El impacto psicológico del acoso sexual sufrido en el trabajo son devastadoras, profundas y muchas veces duran bastante en el tiempo. Las consecuencias psicológicas que tienen mayor porcentaje de aparición son la depresión, ansiedad y trauma, junto con consecuencias a nivel laboral, físico y familiar. Si el hecho traumático se repite a lo largo del tiempo, las consecuencias psicológicas pueden aumentar en número y gravedad. Por todo esto, es importante crear más programas de prevención y más ayuda a las víctimas después de haber sufrido estos hechos.

REFERENCIAS

  • Quiceno, J. M. D. (2021). Representaciones Visuales Del Acoso Laboral En Internet. Revista de Ciencias Sociales, 174, 167-184,263.
  • García, J. (2024). La epidemia del acoso laboral en España. Sintetia [BLOG].https://www.proquest.com/docview/3065596636/citation/11F1F0BCE9104718PQ/17
  • Pintos, B. M. (2015). Límites de la utilización del concepto “violencia de género” en la Ley Orgánica 1/2004 para actuar contra el acoso sexual. Journal of Feminist, Gender and Women Studies, 1, Article 1. https://doi.org/10.15366/jfgws2015.1.005
  • Borrego-Ruiz, A., & Fernández, S. (2024). La humillación y su relación con la victimización por acoso: Una revisión narrativa. Psychology, Society & Education, 16(2), 42-51. https://doi.org/10.21071/pse.v16i2.17067
  • Zeighami, M., Mangolian Shahrbabaki, P., Zakeri, M. A., & Dehghan, M. (2021). Loss of Individual and Social Identity: Consequences of Sexual Harassment of Iranian Nurses in the Workplace. Frontiers in Psychology, 12. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2021.770859
  • El acoso sexual y el acoso por razón de sexo en el ámbito laboral en España. (s. f.). Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Recuperado 20 de mayo de2025,https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaencifras/estudios/investigaciones/acoso/https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaencifras/estudios/investigac iones/acoso/.

 

Artículo elaborado por Ana María Ortiz Tabar, alumna de la Universidad Europea de Madrid (UEM), participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

La sobreprotección y su impacto en el desarrollo emocional infantil.

En la crianza de los hijos, es natural que los padres quieran protegerlos de cualquier peligro, sufrimiento o errores. Sin embargo, cuando esa protección se convierte en una constante intervención en cada aspecto de la vida del niño, puede surgir lo que conocemos como sobreprotección. Esto, aunque nace del amor ydel deseo de cuidar, puede tener efectos negativos importantes en el  desarrollo emocional infantil. Comprender estos efectos permite reflexionar sobre el equilibrio necesario entre el cuidado y la autonomía a la hora de criar.

La sobreprotección y su impacto en el desarrollo emocional infantil.

¿Qué es la sobreprotección?

La sobreprotección parental es un estilo de crianza en el que los padres, por miedo a que sus hijos sufran daño físico, emocional o algún tipo de fracaso, limitan de forma excesiva su independencia. Estos padres tienden a tomar decisiones por sus hijos, intervenir constantemente en sus problemas, evitar que se enfrenten a las consecuencias de sus actos y controlar su entorno más allá de lo necesario para su seguridad.

Este estilo de crianza suele surgir de una combinación de factores entre ansiedad parental, modelos educativos internalizados,  experiencias traumáticas previas o incluso una interpretación errónea de lo que significa ser un “buen padre” o “buena madre”. La sobreprotección no siempre es evidente. Puede confundirse con amor, responsabilidad o compromiso, lo que dificulta identificar cuándo el cuidado deja de ser sano y comienza a ser limitante.

Efectos emocionales en los niños sobreprotegidos

Diferentes estudios han tratado de demostrar que la sobreprotección puede interferir negativamente con el desarrollo emocional de los niños. Uno de los efectos más comunes es la baja tolerancia a la frustración. Cuando los niños no tienen la oportunidad de equivocarse, de experimentar conflictos o de asumir pequeños riesgos, no desarrollan habilidades emocionales imprescindibles como la resiliencia, el autocontrol o la capacidad de resolver problemas.

La teoría del desarrollo cognitivo de Jean Piaget defiende que los niños aprenden activamente a través de la interacción con su entorno. Si se les priva de experiencias reales, como afrontar errores o resolver pequeños problemas, se limita su desarrollo intelectual y emocional. Según Piaget, el aprendizaje requiere de desequilibrios que el niño debe superar, pero la sobreprotección impide que estos desequilibrios ocurran.

Además, la sobreprotección puede generar sentimientos de inseguridad e incapacidad. Al no permitirles tomar decisiones o resolver sus propios retos, los niños pueden acabar internalizando la idea de que no son capaces de actuar por sí mismos, lo que puede afectar a su autoestima y a su confianza, llevándolos a depender excesivamente de los adultos para sentirse seguros.

Otro aspecto que se puede ver afectado es la regulación emocional. Este tipo de niños suelen tener menos oportunidades de enfrentarse a emociones intensas, como el enfado, la tristeza o el miedo, lo que les impide aprender a identificar, nombrar y gestionar esas emociones de forma autónoma. Como consecuencia, pueden volverse emocionalmente inmaduros o dependientes.

Implicaciones sociales y académicas

La sobreprotección también tiene consecuencias fuera del ámbito emocional. En el entorno social, los niños sobreprotegidos pueden tener dificultades para establecer relaciones con sus  compañeros, ya que no han desarrollado habilidades como la negociación, el manejo de conflictos o la empatía desde la práctica. Además, pueden tener miedo a ser juzgados o rechazados, lo que puede llegar a limitar su participación en actividades grupales.

En el ámbito académico, las consecuencias también son evidentes. Niños que han sido constantemente protegidos de los errores pueden desarrollar un miedo al fracaso y a evitar desafíos que pongan a prueba sus capacidades. Esto puede derivar en una clara desmotivación, ansiedad académica o una actitud pasiva de cara al aprendizaje.

Sobreprotección, apego y ansiedad infantil

La teoría del apego propuesta por John Bowlby se plantea que la relación temprana entre el niño y sus figuras de apego influye profundamente en su desarrollo emocional. Un apego seguro se construye con cuidado, presencia y atención, mientras que un estilo de apego ansioso puede desarrollarse cuando el adulto transmite miedo o ansiedad constante frente al entorno. La sobreprotección, en este sentido, puede convertirse en una forma de transmisión de inseguridad.

Además, existe evidencia que vincula la sobreprotección con el desarrollo de trastornos de ansiedad en la infancia. Un estudio realizado por Hudson y Rapee (2001) sugiere que los niños criados en entornos excesivamente controladores pueden interpretar el mundo como un lugar amenazante y percibirse a sí mismos como indefensos. Esta percepción favorece la aparición de pensamientos ansiosos y conductas evitativas.

La ansiedad infantil no solo afecta la vida cotidiana del niño, sino que también puede convertirse en un obstáculo para su desarrollo emocional a largo plazo. La falta de oportunidades para desarrollar mecanismos de afrontamiento efectivos puede hacer que estas dificultades se mantengan e incluso se intensifiquen en la adolescencia y adultez.

El rol del equilibrio en la crianza

Es importante destacar que proteger a los niños no es algo negativo. El problema surge cuando esta protección se vuelve desproporcionada. La crianza saludable se basa en un equilibrio, ofrecer apoyo y cuidado, pero también permitir que los niños se enfrenten a retos apropiados a su edad, tomen decisiones y aprendan de las consecuencias.

Una crianza que promueve el desarrollo emocional debe fomentar la autonomía progresiva. Esto implica confiar en las capacidades del niño, permitir que experimente frustraciones manejables y estar disponible para acompañarlo emocionalmente cuando lo necesite, sin resolverle todo. La validación emocional, el diálogo respetuoso y el establecimiento de límites claros pero flexibles son herramientas fundamentales para alcanzar este equilibrio.

Conclusión

La sobreprotección, aunque motivada por el cariño, puede convertirse en un obstáculo para el desarrollo emocional de los niños. Al limitar su autonomía y sus oportunidades de aprendizaje emocional, se restringen también su crecimiento personal, su seguridad interna y su capacidad para enfrentarse al mundo. Promover una crianza basada en la confianza, el acompañamiento y la autonomía no solo fortalece el vínculo entre padres e hijos, sino que sienta las bases para que los niños se conviertan en adultos emocionalmente sanos, seguros de sí mismos y capaces de afrontar los desafíos de la vida.

Referencias

  • Hudson, J. L., & Rapee, R. M. (2001). Parent–child interactions and anxiety disorders: An observational study. Behaviour research and therapy, 39(12), 1411-1427.
  • Losada, A. V., Estevez, P., & Caronello, T. (2019). Estilos Parentales y Autorregulación Emocional Infantil Revisión Narrativa de la literatura. Revista Redes, (40), 11-28.
  • Orosco-Sánchez, K. V., & Bosquez-Barcenes, V. A. (2025). Impacto de la sobreprotección parental en la autonomía de los niños yniñas. Revista Científica Arbitrada de Investigación en Comunicación, Marketing y Empresa REICOMUNICAR. ISSN 2737-6354., 8(15), 619-631.
  • Martínez Besteiro, E., & Julián Quintanilla, A. (2017). Relación entre los estilos educativos parentales o prácticas de crianza y laansiedad infanto-juvenil: una revisión bibliográfica/The relationship between parenting styles or parenting practices, and anxiety in childhood and adolescence: a systematic review. Revista española de pedagogía, 337-351.

 

Artículo elaborado por Alba Gutiérrez García – Rama, alumna de la Universidad Europea de Madrid (UEM), como participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

El uso de sustancias en contextos sexuales.

Desde un enfoque antropológico e histórico, la relación entre sexo y sustancias psicoactivas ha sido constante. En culturas no occidentales, estas se utilizaban con fines rituales o sociales, mientras que, en occidente, su uso sexual ha estado marcado por el tabú y la prohibición. Las antiguas pócimas amorosas, compuestas a menudo por plantas con efectos psicoactivos, eran administradas a menudo sin consentimiento, como forma de excitar o desinhibir a la otra persona en textos antiguos y contemporáneos (por ejemplo, Faraone, 2001; Shakespeare, 1996). A pesar de la disponibilidad actual de múltiples sustancias y del conocimiento generalizado sobre sus efectos en la sexualidad, las políticas sanitarias siguen tratando el consumo de drogas y la salud sexual como problemas independientes. Sin embargo, lejos de mejorar la vivencia erótica, muchas de estas sustancias deterioran el vinculo, el placer y la salud sexual.

El uso de sustancias en contextos sexuales.

El término chemsex proviene del inglés, chemical sex, hace referencia al uso intencionado de drogas psicoactivas, siendo las más utilizadas la mefedrona, GHB/GBL y la metanfetamina (chems), para mantener relaciones sexuales, principalmente entre hombres que tienen sexo con hombres. Estas sustancias se utilizan específicamente por su capacidad para aumentar la excitación, prolongar la actividad sexual y reducir las inhibiciones, permitiendo a los participantes explorar nuevos aspectos de su sexualidad. Surge como una necesidad dentro de la comunidad gay para dar nombre a una práctica que carecía de una definición clara en los ámbitos clínico y social, lo que dificultaba el acceso a servicios de salud adecuados (Stuart D., 2019).

Uno de los aspectos más significativos en la expansión de este fenómeno ha sido el papel que juegan las aplicaciones de contactos sexuales en la distribución de las denominadas chems. A diferencia de otras sustancias que dependían principalmente de factores demográficos o geográficos, estas drogas asociadas al chemsex se difundieron de forma rápida y globalizada entre hombres que tienen sexo con hombres debido a la aparición de aplicaciones como Grindr, Scruff o PlanetRomeo (Stuart D., 2019).

Sin embargo, los usos sexualizados de drogas son más amplios que el fenómeno del chemsex y pueden presentar diferentes manifestaciones (Soriano Ocón R., 2022). En muchas ocasiones guardan relación con contextos particulares como, por ejemplo, el uso de drogas en personas que visitan locales de intercambios de parejas y clubs de swingers (Spauwen et al., 2015), el uso de drogas en el contexto de la prostitución femenina (Castaño, 2012; Meneses Falcón, 2010) y el de sus clientes (Pardo & Meroño, 2015) o el uso de drogas durante el visionado de pornografía. En el caso de las personas heterosexuales, la evidencia apunta a que las sustancias más utilizadas son el alcohol, el cannabis y el MDMA (Íncera – Fernandez et al., 2022; Lawn et al., 2019).

Estas practicas sexuales pueden tener consecuencias graves tanto en la salud física como mental. En los últimos años, se ha observado un incremento en las infecciones de VIH y las reinfecciones de hepatitis C, además de otras ITS, especialmente en hombres que practican sexo con hombres. Por otro lado, el uso crónico de las chems se asocia con un potencial elevado de dependencia, problemas de salud mental como depresión o psicosis y contagio de virus sanguíneos (Darke, Kaye, Mcketin y Duflou, 2008). Aunque existen pocos estudios al respecto, el uso sexualizado de drogas entre personas heterosexuales, tanto hombres como mujeres, también se relaciona con conductas sexuales de riesgo, como un uso menor del preservativo, mayor número de parejas ocasionales y la participación en prácticas sexuales no convencionales. Asimismo, se ha vinculado con una mayor probabilidad de contraer ITS, como la sífilis y la clamidia, y con una mayor sintomatología depresiva, pero no ansiosa.

En conclusión, aunque la mayoría de los estudios acerca del chemsex se centran en hombres que tienen sexo con hombres, esta práctica hace referencia, en un sentido más amplio, al uso intencionado de sustancias psicoactivas para la intensificación de las experiencias sexuales. Este fenómeno también se observa en otros grupos, entre ellas parejas heterosexuales y personas de diversas orientaciones sexuales. Por ello, es necesario abordarlo como un fenómeno global y complejo, desde una perspectiva inclusiva que afecta a distintas poblaciones, considerando la diversidad de parejas y contextos, ayudando así a reducir el estigma y garantizando que más personas que atraviesan esta experiencia accedan a recursos y apoyo.

 

Referencias 

David Stuart, (2019) “Chemsex: origins of the word, a history of the phenomenon and a respect to the culture”, Drugs and Alcohol Today, Vol. 19 Issue: 1, pp.3-10, https://doi.org/10.1108/DAT-10-2018-0058

Soriano Ocón, R. (2022). El fenómeno del chemsex: claves para mejorar la respuesta institucional. Revista Española de Drogodependencias, 47(3), 5-13.

Bellis, M. A., & Hughes, K. (2004). Pociones sexuales. Relación entre alcohol, drogas y sexo. Adicciones, 16(4), 249-258.https://doi.org/10.20882/adicciones.390

Darke, S., Kaye, S., McKetin, R. y Duflou, J. (2008). Major physical and psychological harms of methamphetamine use. Drug and Alcohol Review, 27, 253-262. doi: https://doi.org/10.1080/09595230801923702

Dolengevich-Segal, H., Rodríguez-Salgado, B., Bellesteros-López, J., & Molina-Prado,

  1. (2017). Chemsex. Un fenómeno emergente. adicciones, 29(3), 207-209.

Íncera-Fernández, D., Román, F. J., & Gámez-Guadix, M. (2022). Risky Sexual Practices, Sexually TransmittedInfections, Motivations, and Mental Health

among Heterosexual Women and Men Who Practice Sexualized Drug Use in Spain. International Journal of Environmental Research and Public

Health, 19(11), 6387 https://doi.org/10.3390/ijerph19116387

 

Artículo elaborado por Vanesa Martos Nielfa, alumna de la Universidad Europea de Madrid (UEM), como participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

Impacto psicológico crisis migratoria en EEUU una mirada desde la psicología social.

El pasado 20 de enero, Donald Trump inició su segundo mandato presidencial, y con ello varios cambios en políticas migratorias. En tan solo su primera semana, el nuevo presidente de EE. UU. firmó 10 decretos sobre inmigración, que incluyen medidas para dificultar la entrada irregular de inmigrantes, llevar a cabo deportaciones masivas, reforzar controles fronterizos y eliminar el uso de la aplicación móvil CBP One, la cual estaba diseñada para facilitar trámites migratorios, como por ejemplo, solicitud de asilo, cruces fronterizos programados y gestiones para transportistas y viajeros (Voz de América, 2025). Esta aplicación ha sido sustituida por una nueva herramienta del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), denominada CBP Home. A diferencia de su predecesora, CBP Home no permite la migración legal ni la programación de cruces; en su lugar, incorpora una función de “autodeportación” que posibilita a los inmigrantes abandonar voluntariamente el país (Álvarez & Díaz Franganillo, 2025).

Impacto psicológico crisis migratoria en EEUU una mirada desde la psicología social.

Los acontecimientos sociopolíticos no solo generan un impacto estructural, también transforman las dinámicas identitarias y cognitivas de los grupos humanos. En el contexto de las políticas migratorias restrictivas, se activa un proceso de categorización social que diferencia entre quienes “pertenecen” y quienes no. Esta distinción es fundamental para comprender las consecuencias psicosociales de tales medidas.

A partir de la teoría de la identidad social (Tajfel, 1979), se observa que los individuos construyen su autoconcepto a través de su pertenencia grupal. Frente a un escenario de exclusión, las mayorías tienden a levantar murallas simbólicas. ¿Y qué ocurre con quienes quedan al otro lado? Los inmigrantes son convertidos en exogrupos amenazantes, lo que agudiza la polarización y afianza la lógica del “nosotros” contra “ellos”. Jost y Banaji (1994) completan esta visión desde la teoría de la justificación del sistema: los estereotipos no solo legitiman las jerarquías existentes, sino que pueden ser internalizados por los propios grupos oprimidos, consolidando la percepción de que su posición social es “natural” o merecida. En este contexto, la persistencia de la discriminación no necesariamente depende de la presencia activa de los estereotipos negativos, sino de un sistema que normaliza el trato desigual.

Gordon Allport, en La naturaleza del prejuicio (1954), explica que el prejuicio surge cuando se generalizan creencias sobre un grupo basándose en estereotipos aprendidos socialmente. Estos actúan como atajos cognitivos, pero también como mecanismos defensivos que permiten sostener una visión coherente (aunque distorsionada) del mundo social.

Mientras Allport analizaba la raíz del prejuicio desde el individuo, autores como Harari complejizan la relación entre identidad y ciudadanía, señalando que las normas de pertenencia se construyen socialmente y se tornan cada vez más difusas. Desde una perspectiva psicosocial, la migración activa procesos de categorización rígida entre el “nosotros” y el “ellos”. Este binarismo se ve acentuado por la ambigüedad de los conceptos de entrada, integración y pertenencia, tal como advierte Harari. La interpretación divergente de estas cláusulas por parte de los inmigrantes y los nativos genera tensiones identitarias y expectativas contradictorias. A los inmigrantes se les exige una constante demostración de mérito, lealtad y “adaptabilidad”, mientras se les niega el pleno reconocimiento como sujetos legítimos del contrato social.

¿Qué ocurre cuando una sociedad exige integración, pero niega pertenencia? Se produce un escenario doblemente excluyente: los inmigrantes no solo enfrentan barreras legales y materiales, sino también simbólicas, quedando atrapados en un limbo identitario que compromete su bienestar psicológico.

Los discursos políticos y los medios de comunicación funcionan como agentes poderosos en la producción de sentido colectivo. En este marco, el “pánico migratorio” opera como una estrategia discursiva que exagera la amenaza representada por los inmigrantes, generando miedo y predisposición al rechazo. Esta narrativa sirve como herramienta de control simbólico: permite desviar la atención de crisis internas, movilizar apoyos electorales o reforzar identidades nacionales a través del rechazo al otro. Presentar a los inmigrantes como delincuentes, invasores o parásitos económicos no solo es inexacto, sino que alimenta la xenofobia y dificulta la integración.

Bauman (2016) acuña el concepto de “extraños globales” para describir la figura del inmigrante como un sujeto indeseado, visible y vulnerable, cuya existencia incomoda a las sociedades contemporáneas. En este marco, el “pánico migratorio” se convierte en una respuesta simbólica frente a la presencia del otro: una forma de reafirmar las fronteras culturales y emocionales en un mundo que percibe al inmigrante como una amenaza al orden establecido. Así, los inmigrantes son construidos discursivamente como cuerpos fuera de lugar, cuya mera presencia activa mecanismos de exclusión.

Berry (1997) plantea que los inmigrantes gestionan su adaptación a través de estrategias de aculturación: asimilación, integración, separación o marginación. Sin embargo, en contextos hostiles, estas estrategias se ven bloqueadas, generando lo que se podría llamar un “doble rechazo”: por parte de la sociedad de acogida, que impone una adaptación sin garantías de inclusión, y por parte del país de origen, del cual se alejan física y culturalmente. Este conflicto identitario crónico debilita el sentido de pertenencia y puede derivar en consecuencias emocionales severas: baja autoestima, ansiedad, depresión o alienación. No encajar plenamente en ninguna cultura genera una fractura en el yo social.

Las consecuencias no son solo simbólicas o culturales: también dejan huellas profundas en la salud mental. El entorno psicosocial adverso contribuye a un aumento significativo de síntomas de estrés crónico y trastornos como el TEPT, especialmente cuando se combina con incertidumbre legal, amenazas de deportación o separación familiar (Salas-Wright et al., 2024; Martin & Sashidharan, 2023). No obstante, investigaciones recientes destacan el papel protector de las redes comunitarias, las estrategias de afrontamiento colectivas y la resiliencia cultural.

Espacios de socialización, apoyo mutuo o prácticas simbólicas compartidas actúan como amortiguadores psicosociales, promoviendo el bienestar y la agencia personal frente a la adversidad (Kerker et al., 2024).

Según la teoría del contacto intergrupal (Allport, 1954), las interacciones estructuradas y cooperativas entre inmigrantes y nativos (en espacios educativos, laborales o vecinales) pueden disminuir la ansiedad intergrupal y fomentar actitudes inclusivas. Iniciativas como programas escolares multiculturales o festivales comunitarios que celebran la diversidad son clave para romper el ciclo de prejuicio y exclusión.

La actual crisis migratoria en Estados Unidos no solo es un fenómeno político o económico: tiene consecuencias profundas en la subjetividad de los individuos y en el tejido social. Desde la psicología social se propone una mirada profunda que contemple la interacción entre contexto, identidad y comportamiento colectivo.

Entender la migración como fenómeno psicosocial exige no solo reformas legales, sino también un compromiso cultural con la inclusión y el reconocimiento del otro como legítimo.

 Referencias

  • Voz de América. (2025, 28 enero). ¿Qué ha cambiado en la política migratoria de EEUU con Trump y qué sigue en curso? Voz de América. https://www.vozdeamerica.com/a/cambios-politica-migratoria-de-eeuu-con-trump-y-que-sigue-/7952819.html
  • Dale Leal, (2025, 9 marzo). De Guantánamo a Delaney Hall: la Administración Trump aumenta la capacidad de los centros de detención para acelerar la deportación. El País US. https:// elpais.com/us/migracion/2025-03-09/de-guantanamo-a-delaney-hall-la-administracion-trump-aumenta-la-capacidad-de-los-centros-de-detencion-para-acelerar-la-deportacion.html
  • Alvarez, , & Diaz Franganillo, A. (2025, 10 de marzo). EE. UU. reemplaza app CBP One para migrantes con autodeportación TRAX. CNN en Español. https://cnnespanol.cnn.com/ 2025/03/10/eeuu/ee-uu-reemplaza-app-cbp-one-migrantes-autodeportacion-trax
  • Valdeiglesias, S. P. (2004). Aspectos teóricos sobre el estereotipo, el prejuicio y la discriminación. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1232884
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  • Berry, W. (1997). Immigration, acculturation, and adaptation. Applied psychology, 46(1), 5-34.
  • Harari, N. (2018). 21 lecciones para el siglo XXI. Debate.
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  • Steel, Z., Chey, T., Silove, D., Marnane, C., Bryant, R. A., & Van Ommeren, M. (2009). Association of torture and other potentially traumatic events with mental health outcomes among populations exposed to mass conflict and displacement: a systematic review and meta-analysis. Jama, 302(5), 537-549.
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Artículo elaborado por Octavio Aguirre Gutiérrez, alumno de la Universidad Europea de Madrid (UEM), como participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

Repercusiones del abuso sexual infantil en la vida adulta

El abuso sexual en la infancia representa una grave vulneración de derechos y un problema de salud pública cuyas secuelas pueden extenderse a lo largo de toda la vida. Diversos estudios señalan que entre un 20% y un 30% de quieneshan sufrido este tipo de abuso desarrollan en la edad adulta alteraciones emocionales, disfunciones sexuales o dificultades en las relaciones interpersonales. Aunque existe consenso en cuanto a su impacto negativo, persisten ciertas polémicas debido a diferencias individuales y contextuales, así como a la influencia de otras variables como el entorno familiar o la gravedad del abuso.

Repercusiones del abuso sexual infantil en la vida adulta

En especial, las mujeres afectadas tienden a presentar actitudes negativas hacia la sexualidad, insatisfacción en sus relaciones íntimas y dificultades en el ámbito de pareja y parental. Además, los datos recientes en España reflejan una prevalencia preocupante: cerca del 12% de la población adulta reporta haber sufrido algún tipo de abuso sexual durantesu infancia, siendo los agresores con frecuencia personas del entorno cercano de la víctima. Estas experiencias,sostenidas en el tiempo y marcadas por relaciones de poder asimétricas, pueden dejar cicatrices emocionales profundas que requieren atención especializada y una comprensión social más amplia.

 

¿Qué entendemos por abuso sexual infantil?

Una de las definiciones más importantes es la propuesta por el National Center on Child Abuse and Neglect (1978), queexpone que el abuso sexual infantil (ASI) es una forma de maltrato en la que un adulto, o en ocasiones un adolescente mayor, utiliza a un niño o niña con fines sexuales para sí mismo o para terceros. Este fenómeno ha existido en todas lasculturas y épocas, y lamentablemente sigue siendo una realidad muchas veces negada, minimizada o silenciada por la forma en que se produce: en contextos de confianza, mediante la manipulación, el chantaje emocional o incluso sin contacto físico.

Cualquier menor, independientemente de su edad, género o clase social, puede ser víctima de abuso sexual. No siempre setrata de actos violentos; en muchos casos el agresor utiliza promesas, amenazas o regalos para obtener la cooperación delmenor. Algunas formas de abuso no dejan marcas físicas visibles, pero sí generan un profundo daño psicológico. Además del contacto sexual directo, el abuso incluye la exposición a actos sexuales, la producción o consumo de pornografía infantil, la explotación sexual y el turismo sexual con menores.

 

El ASI abarca un espectro amplio de conductas, que puede clasificarse según varios factores:

  • Con o sin contacto físico: El abuso puede incluir desde tocamientos, masturbación o penetración, hasta actos sin contacto físico, como mostrar genitales, realizar proposiciones sexuales explícitas o mantener relaciones sexuales frente a un menor.
  • Abuso agudo o crónico: Puede tratarse de un episodio aislado (abuso agudo) o de situaciones que se repiten en el tiempo (abuso crónico), siendo esta última forma la más dañina emocionalmente por su persistencia y la posible normalización del sufrimiento.
  • Ámbito intrafamiliar o extrafamiliar: El abuso puede darse dentro del núcleo familiar (padres, padrastros, tíos, hermanos u otros cuidadores) o fuera de él (profesores, monitores, vecinos, etc.). El abuso intrafamiliar, conocido como incesto cuando hay vínculo carnal entre familiares próximos, es especialmente traumático, yaque suele implicar relaciones de dependencia y confianza, y puede mantenerse oculto durante años.

 

Estas variaciones en la tipología del abuso influyen directamente en la gravedad de sus consecuencias psicológicas, como el desarrollo de trastornos emocionales, conductas sexualizadas inapropiadas o problemas en las relaciones interpersonales futuras.

 

Las cicatrices psicológicas

Las consecuencias del abuso sexual infantil (ASI), en muchos casos se manifiestan o se agravan en la adolescencia o en la vida adulta, especialmente si no se ha recibido apoyo ni tratamiento psicológico adecuado. Se estima que al menos un30% de las personas que han sufrido abuso sexual en la infancia presentan consecuencias psicológicas significativas a largo plazo. Estas pueden incluir:

  • Alteraciones en la esfera sexual, como disfunciones sexuales, una menor capacidad de disfrute o una visión distorsionada de la sexualidad.
  • Trastornos emocionales, especialmente depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT).
  • Problemas con el control de la ira, que tienden a expresarse de forma diferente según el género: en los varones, mediante conductas violentas externas; en las mujeres, a través de comportamientos autodestructivos.

 

No obstante, el impacto psicológico del ASI no es igual en todos los casos. Su gravedad depende de múltiples factores.

 

El impacto en las relaciones personales

El abuso sexual infantil puede afectar profundamente las relaciones personales en la vida adulta. Muchas víctimasexperimentan dificultades en sus vínculos afectivos, como miedo a la intimidad, desconfianza hacia la pareja y amigos o inestabilidad emocional. En el plano sexual, es común la aparición de disfunciones, rechazo al contacto o, en algunos casos, conductas sexualizadas. También puede influir en la crianza, generando ansiedad o inseguridad al ejercer el rol parental. Estas experiencias pueden dificultar la confianza en los demás y provocar aislamiento, aunque con apoyoadecuado muchas personas logran establecer relaciones sanas.

 

¿Qué se puede hacer?

Desde la prevención, es fundamental educar a niños y niñas desde edades tempranas sobre el respeto a su cuerpo, los límites personales y el derecho a decir “no”. También deben saber identificar situaciones inapropiadas y tener laconfianza para contar lo que les ocurre sin miedo a ser juzgados. A nivel familiar, es importante crear un entorno de comunicación abierta y supervisar los entornos en los que se mueven los menores.

Cuando el abuso ya se ha producido, la intervención temprana es crucial. El acompañamiento psicológico especializadopuede prevenir muchas de las secuelas a largo plazo. Además, es esencial que el entorno familiar, especialmente las figuras de apego como la madre o el padre, validen el testimonio del menor y ofrezcan protección y contenciónemocional. También deben evitarse procesos judiciales prolongados, proteger la privacidad de la víctima y ofrecer atención continuada. La combinación de apoyo emocional, tratamiento terapéutico y entornos seguros es determinante para la recuperación y la construcción de una vida adulta sana.

 

Bibliografía

(Abuso Sexual Infantil y Consecuencias Psicopatológicas En la Vida Adulta        | Revista de Psiquiatría Infanto-Juvenil, s. f.)

Barney, G. L., & Londoño, J. A. C. (2006). Abuso sexual infantil. Precop SCP, 3, 1630.

Echeburúa, E., & Corral, P. de. (2006). Secuelas emocionales en víctimas de abuso sexual en la infancia. Cuadernos de Medicina Forense, (43-44), 75-82.

Echeburúa, E., Echeburúa, E., & Echeburúa, E. (2024, 9 julio). ¿Por qué los recuerdos de abusos sexuales vuelven a la memoria en la vida adulta? El País.

López, Sílvia, Faro, Concepció, Lopetegui, Lourdes, Pujol-Ribera, Enriqueta, Monteagudo, Mònica, Cobo, Jesús, &Fernández, María Isabel. (2017). Impacto del abuso sexual durante la infancia-adolescencia en las relaciones sexuales yafectivas de mujeres adultas. Gaceta Sanitaria, 31(3), 210-219.

 

Artículo elaborado por María Gabriel Pérez, alumna de la Universidad Europea, participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

¿Por qué solo recuerdas los artículos que confirman tu punto de vista y olvidas los que lo contradicen? Bienvenido al Sesgo de Confirmación.

El Sesgo de Confirmación es esa pequeña trampa mental que nos lleva a buscar, interpretar y atesorar solo la información que ya encaja con lo que creemos, mientras ignoramos o descartamos datos incómodos. Este filtro invisible moldea desde nuestras compras online hasta las discusiones más complicadas, y entenderlo es el primer paso para abrir la mente y tomar decisiones más objetivas.

 

¿Qué es el sesgo de confirmación?

En 1960, el psicólogo Peter Wason describió el Sesgo de Confirmación tras diseñar un experimento en el que los participantes debían descubrir la regla subyacente a una serie de números. En lugar de generar y probar hipótesis alternativas, la mayoría seleccionaba ejemplos que confirmaban sus conjeturas iniciales, ignorando sistemáticamente las secuencias que las refutaban (Wason, 1960). Este comportamiento mostró que nuestro cerebro, por comodidad cognitiva o por afán de coherencia interna, tiende a “filtrar” la información disonante, privilegiando únicamente aquello que refuerza nuestras creencias previas. Estudios posteriores han confirmado que este sesgo emerge en ámbitos tan diversos como la interpretación de datos científicos, la lectura de noticias y la toma de decisiones cotidianas, consolidando la idea de que cuestionar activamente nuestras propias convicciones es esencial para un pensamiento crítico robusto (Nickerson, 1998).

 

¿Por qué tu mente deja pasar solo lo que refuerza tus ideas?

Imagina que tu mente es la puerta de un club exclusivo. Cada dato, noticia o argumento hace fila para entrar, pero el portero (tu sesgo de confirmación) solo deja pasar a los que llevan la “pulsera VIP” de coincidir con lo que ya crees. Los demás —por muy interesantes que sean— suelen quedarse fuera, esperando que alguien los escuche.

La imagen anterior muestra de forma sencilla cómo nuestro cerebro ejerce un auténtico “control de admisión” sobre la información, es decir:

1. El gran embudo de la información confirmatoria

Imagina que eres fan de una dieta específica: cada artículo, publicación o testimonio que respalde sus beneficios entra sin problemas por el embudo izquierdo. ¿Leíste un estudio que diga que ese plan mejora la salud? Lo aceptas y lo recuerdas con facilidad. Eso explica por qué, cuando buscas datos en Google, tiendes a clicar primero en las páginas que “coinciden” con lo que ya piensas: son como autopistas de acceso directo a tu memoria.

2. El estrecho embudo de la información contradictoria

Ahora, imagina que apareciera una investigación que señala efectos negativos de esa misma dieta. Es como si ese artículo pasara por un embudo mucho más angosto: apenas le prestas atención, quizás ni llegas a acabar de leerlo. Si lo compartes con un amigo es más probable que lo olvides o busques argumentos para desacreditarlo. Ese bloqueo forma parte del Sesgo de Confirmación: descartamos o minimizamos aquello que nos hace sentir incómodos.

3. El cerebro como receptor sesgado

El icono central del cerebro representa el resultado final: un flujo desequilibrado de información. Recibes una avalancha de datos que confirman tus ideas y solo un goteo de lo que las desafía. En política, esto se traduce en las famosas “cámaras de eco”: en lugar de escuchar voces críticas, consumimos contenido alineado con nuestra visión, reforzando nuestras creencias, aunque sean parciales o erróneas.

 

¿Cómo nos afecta hoy en día?

Esto nos afecta continuamente en el día a día, por ejemplo:

• En redes sociales:

– Algoritmos a medida: cada “me gusta” enseña a la plataforma qué te atrae; al momento o según vayas deslizando, verás más posts que confirman tu postura y casi ninguno que la cuestione.

– Burbujas informativas: si sigues solo a cuentas afines, la variedad de perspectivas se comprime y tu muro se convierte en un coro que te aplaude.

– Efecto “bola de nieve”: cuanto más lees opiniones alineadas, más seguro te sientes de tener “la verdad”, y menos probable es que hagas clic en una fuente contraria.Ilustración 1: Un móvil saturado de notificaciones “¡Tienes razón!” muestra cómo las redes sociales te devuelven justo lo que quieres oír, reforzando tus creencias sin que apenas lo notes. Ilustración 2: Un equipo asintiendo al unísono mientras una papelera rebosa de informes “DATOS NEGATIVOS” refleja cómo, en el trabajo, las voces críticas y la evidencia contraria pueden descartarse, poniendo en riesgo decisiones clave.

• En la vida profesional:

– Selección de datos “a la carta”: un equipo puede destacar las métricas que respaldan su proyecto (ventas de la última semana) e ignorar las que lo cuestionan (costes ocultos).

– Reuniones-eco: si la mayoría comparte la misma idea, las voces críticas se silencian por presión social o por creer que “todo va bien”.

– Riesgo para la innovación: al descartar feedback negativo, las empresas repiten errores o lanzan productos sin detectar fallos clave, desperdiciando tiempo y recursos.

 

Si tu mente actúa como un filtro, ¿qué trucos puedes usar para limpiarlo y ver la foto completa?

Una estrategia eficaz comienza con la exposición deliberada a evidencia disconfirmatoria. Los estudios de Lord, Ross y Lepper (1979) mostraron que los participantes, al evaluar estudios sobre la pena de muerte, no solo seleccionaban preferentemente los que apoyaban su postura, sino que reinterpretaban los contrarios para restarles validez. Sin embargo, cuando se les pidió leer críticamente el trabajo opuesto antes que el propio, la polarización disminuyó. En la práctica, esto implica programar búsquedas sistemáticas que incluyan términos negativos o críticos sobre la hipótesis favorita (p. ej., “intermittent fasting adverse effects” además de “benefits”).

El segundo pilar es la argumentación adversaria regulada. La técnica del devil’s advocate ha demostrado reducir la sobreconfianza y mejorar la calidad de las decisiones grupales al activar procesos de elaborative interrogation y metacognición (Schulz- Hardt et al., 2002). Establece un turno explícito donde un miembro del equipo debe rebatir la propuesta dominante con evidencias y modelos alternativos, forzando así una evaluación de hipótesis múltiples similar al consider-the-opposite de Fischhoff (1982).

Por último, es crucial incorporar métricas objetivas y actualización bayesiana. Cuando las decisiones se apoyan en indicadores cuantificables (p. ej., tasas de conversión verificadas mediante test A/B), el peso de la intuición disminuye y la estimación de la probabilidad posterior se ajusta de forma más racional. Estudios recientes sobre data-driven decision making (Provost & Fawcett, 2021) confirman que los equipos que establecen criterios de éxito y métodos de análisis pre-registrados tienden a mostrar menor sesgo en la interpretación de resultados.

 

En pocas palabras, tómatelo así:

• Sal de tu burbuja a propósito. La próxima vez que busques información, añade palabras como “críticas”, “problemas” o “riesgos” a tu consulta. Es como abrir la ventana para que entre aire fresco y no solo el olor a tu propio perfume intelectual.

• Pon un “pepito grillo” en tu equipo (o en tu grupo de amigos). Designa a alguien —o tú mismo en un rato de honestidad— para desmontar la idea estrella. Hazlo con datos, no con ocurrencias. Cuesta al principio, pero después agradeces tener el fallo detectado a tiempo.

• Deja que los números hablen antes que tu intuición. Define qué métrica va a decidir si algo funciona y mírala con lupa. Si los resultados contradicen tu impresión inicial, celebra el hallazgo: acabas de ganarle una batalla a tu sesgo de confirmación. La próxima vez que filtres información, pregúntate: ¿qué dato o argumento me haría cambiar de opinión?

 

Un brindis por la duda

El sesgo de confirmación no es un fallo de carácter ni un vicio intelectual; es el modo rápido y energético con el que el cerebro reduce la incertidumbre. El problema surge cuando dejamos que ese atajo se convierta en autopista única. Por eso, cultivar el hábito de buscar la grieta, escuchar la voz disonante y mirar los números sin maquillar no solo mejora nuestras decisiones: ensancha nuestra visión del mundo y, de paso, baja el volumen a la auto-satisfacción intelectual. Así que la próxima vez que un dato encaje demasiado bien con lo que ya crees, regálate un instante de pausa y pregúntate: “¿Qué evidencia aceptaría para cambiar de opinión?” Si tienes una respuesta clara, tu pensamiento crítico acaba de ganar terreno; si no la tienes, acabas de descubrir el primer experimento que vale la pena hacer.

Referencias

Fischhoff, B. (1982). Debiasing. En D. Kahneman, P. Slovic & A. Tversky (Eds.), Judgment under uncertainty: Heuristics and biases (pp. 422–444). Cambridge University Press.

Klayman, J. (1995). Varieties of confirmation bias. En J. Busemeyer, R. Hastie & D. L. Medin (Eds.), Psychology of Learning and Motivation (Vol. 32, pp. 385–418). Academic Press.

Lord, C. G., Ross, L., & Lepper, M. R. (1979). Biased assimilation and attitude polarization: The effects of prior theories on subsequently considered evidence. Journal of Personality and Social Psychology, 37(11), 2098–2109. https://doi.org/10.1037/0022- 3514.37.11.2098

Nickerson, R. S. (1998). Confirmation bias: A ubiquitous phenomenon in many guises. Review of General Psychology, 2(2), 175–220. https://doi.org/10.1037/1089- 2680.2.2.175

Provost, F., & Fawcett, T. (2021). Data science for business (2.ª ed.). O’Reilly Media.

Schulz-Hardt, S., Jochims, C., & Frey, D. (2002). Productive conflict in group decision making: Genuine and contrived dissent as strategies to counteract biased information seeking. Organizational Behavior and Human Decision Processes, 88(2), 563–586. https://doi.org/10.1006/obhd.2001.2983

Wason, P. C. (1960). On the failure to eliminate hypotheses in a conceptual task. Quarterly Journal of Experimental Psychology, 12(3), 129–140. https://doi.org/10.1080/17470216008416717

 

Artículo elaborado por Sofía Ortiz Rodríguez, alumna de la Universidad a distancia de Madrid (UDIMA), participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.

El Observatorio de Salud Mental, recientemente puesto en marcha por UGT con la colaboración de Fundación Psicología Sin Fronteras, ha editado dos materiales de carácter psicoeducativo sobre salud mental en el ámbito laboral. Estos folletos son útiles para mejorar la prevención, sensibilizar y responder ante situaciones de malestar psicológico en los centros de trabajo.

La iniciativa forma parte de las actuaciones del Observatorio, un espacio creado para analizar y visibilizar los problemas de salud mental vinculados al entorno laboral, así como para ofrecer herramientas útiles que ayuden a afrontarlos. Con estos folletos Fundación Psicología Sin Fronteras y UGT refuerzan una línea de trabajo común basada en acercar información clara, práctica y accesible a trabajadores, trabajadoras, delegados y delegadas sindicales, y a todas aquellas personas que puedan desempeñar un papel de apoyo en su entorno profesional.

El folleto “Primeros auxilios psicológicos en el trabajo” ofrece pautas básicas para actuar ante situaciones críticas en el ámbito laboral. El material explica qué son los primeros auxilios psicológicos (PAP), entendidos como una primera respuesta de apoyo que puede prestar personal no especializado para reducir el impacto emocional inmediato tras un evento difícil. También identifica situaciones que pueden generar crisis, como accidentes laborales, fallecimiento de enfermedad grave de una persona del equipo, agresiones, amenazas, despidos colectivos, fallos tecnológicos relevantes o situaciones de acoso, Y propone una forma sencilla de intervenir basada en el modelo bíceps: brevedad, inmediatez, calidez, expectativas ajustadas y simplicidad. Su objetivo no es sustituir la atención profesional, sino ayudar a acompañar, contener y conectar a la persona con los recursos adecuados cuando sea necesario.

 

Por su parte, el folleto “Salud mental y prevención del suicidio en el ámbito laboral” aborda la importancia de hablar del suicidio sin estigmas y de prestar atención a posibles señales de alerta en el trabajo. El documento desmonta mitos habituales, recuerda que preguntar de forma directa y empática puede ayudar a reducir el riesgo, y señala indicadores como expresiones de desesperanza, aislamiento, cambios bruscos de conducta, alteraciones en el desempeño, descuido personal o aumento del consumo de alcohol o drogas. Además, recoge un protocolo básico de actuación: preguntar y escuchar, validar el sufrimiento, no guardar el secreto si existe riesgo inminente y facilitar el acceso a ayuda profesional, incluyendo recursos como el 024 y el 112.

La publicación de estos materiales responde a una preocupación activa de Fundación Psicología Sin Fronteras por acercar la psicología a los espacios donde las personas viven, trabajan y se relacionan. La salud mental no puede quedar limitada al ámbito individual o privado sino que también se construye en los entornos cotidianos. Y el trabajo ocupa un lugar central en la vida de muchas personas.

Si quieres conocer más publicaciones de Fundación Psicología Sin Fronteras, visita nuestra biblioteca virtual:

 

Constantes y Vitales, una iniciativa impulsada por La Sexta y Fundación AXA, se centra en promover la salud, apoyar la investigación biomédica y reconocer el trabajo de científicos y profesionales sanitarios. A través de campañas de concienciación, premios y acciones solidarias, busca sensibilizar a la población sobre la importancia de invertir en ciencia y reforzar el papel de la sanidad en el bienestar colectivo. 

Una de las acciones que están llevando a cabo es la divulgación científica en prevención de las pseudoterapias y los grupos sectarios. El uso masivo de internet y las redes sociales ha generado que en los últimos años cada vez más personas sufran la manipulación ejercida por parte de estos grupos. Fundación Psicología Sin Fronteras ha colaborado con Constantes y Vitales para darle voz a este problema y poder identificar las señales de alerta.

Tal y como se explica en el artículo en colaboración con Constantes y Vitales, hay varias actitudes y comportamientos provocados por estos grupos que pueden servir de alerta en el entorno cercano de las personas afectadas. Entre los más frecuentes se encuentran el distanciamiento progresivo de familiares y amistades, especialmente de quienes cuestionan estas prácticas, así como una creciente idealización del grupo, sus métodos o sus líderes. Los expertos también advierten de cambios en la forma de interpretar la realidad, con la adopción de discursos propios del grupo, además de una actitud defensiva ante cualquier crítica o duda. A ello se suman una dedicación cada vez mayor de tiempo a estas prácticas y una dependencia creciente de las directrices del grupo para tomar decisiones personales. 

 

Ante la proliferación de las pseudoterapias y los grupos sectarios, Fundación Psicología Sin Fronteras ayuda a todas aquellas personas afectadas por este tipo de grupos, así como a sus familiares. También defiende el derecho a disponer y acceder a una psicología basada en la evidencia, crítica y ética. 

Fundación Psicología Sin Fronteras ofrece asesoramiento virtual básico para todas aquellas personas que lo necesiten, además de intervención psicológica especializada y participación en formaciones especializadas, como en el programa FOCAD del Consejo General de la Psicología de España.  

Aquí puedes conocer el trabajo de Fundación Psicología Sin Fronteras en materia de sectas y pseudoterapias.

¿Está nuestro mundo dirigido por una especie superior?

El ser humano está en peligro. Todo aquello que lo define como especie desde su inteligencia, su sensibilidad, hasta su capacidad de interacción voluntaria con el medio, está en grave riesgo de perderse en breve y para siempre. De hecho, el proceso ya ha comenzado, y solo aquellos que lo han diseñado junto con algunos de sus ejecutores lo saben. La Quinta Columna, constituida por seres humanos libres de todo el planeta, tiene la misión de revelarle al mundo el plan premeditado que subyace a los acontecimientos que nos conducirán en un futuro próximo a la pérdida integral de nuestra naturaleza. Este proyecto es el transhumanismo, también llamado la cuarta revolución. Tres características lo definen: universalidad, involuntariedad y nocividad. Se nos está aplicando ya a todos los seres humanos, sin nuestro consentimiento y con graves daños para nuestra salud, inclusive la muerte.

Esta es parte de una transcripción de un vídeo llamado Humania, colgado en la web de un movimiento pseudocientífico de corte anti-sistema, negacionista y conspiracionista que se ha hecho llamar La Quinta Columna, y cuyos fundadores afirman que tiene el objetivo de salvar la humanidad de la destrucción que la amenaza.  En este artículo, se analiza de cerca la doctrina defendida desde este grupo.

La Quinta Columna: la ciencia del despertar

La Quinta Columna es un proyecto liderado por Ricardo Delgado. Desde sus inicios, contó con la colaboración de José Luis Sevillano, otro de sus grandes defensores, y una figura que proporciona gran autoridad a las afirmaciones que provienen del movimiento. Se presenta como un doctor español que ejerce de forma privada en Francia. Sin embargo, en sus vídeos, él mismo afirma haber tenido problemas con el Colegio de Médicos, que le impide hablar libremente en redes sociales o hacerlo en calidad de médico, cuando expone algunas de las afirmaciones que sostiene el movimiento.

En septiembre de 2025, el Consejo Audiovisual de Andalucía acordó elevar a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) una queja contra La Quinta Columna, por publicidad engañosa y por un posible riesgo sanitario, al difundir presuntos bulos y pseudociencias en el entorno digital. Se señalan en esta queja posibles infracciones administrativas o penales debido a promesas engañosas de salud y difusión de información sin fundamento científico, y se señala el carácter intimidatorio y sectario de las actuaciones del grupo. No parece haber a día de hoy una resolución pública definitiva con respecto a esta queja.

El proyecto La Quinta Columna tiene, según sus creadores, un carácter divulgativo. Cuenta con una página web oficial, un canal de Twitch y un canal de Youtube principal (actualmente con más de 500 vídeos y 30.500 suscriptores) conducido por Delgado, en el que podemos encontrar una lista de reproducción de vídeos de carácter paranormal denominada La zona prohibida: la disidencia del misterio.  Algunos canales secundarios y directos de este grupo parecen haber sido sancionados por incumplir las normas de la comunidad, lo que parece haberles llevado a crear espacios y canales nuevos, como La Quinta Columna Tv, o a migrar su contenido a plataformas con menor moderación, como Odysee, o Telegram (donde tienen varios canales). También han usado las plataformas Rumble, TikTok, Bitchute y Apple Podcasts, además de contar con el apoyo de un canal de YouTube personal de Sevillano, en el que éste también aborda los temas de La Quinta Columna.

Ambos miembros fundadores han mantenido una estrecha colaboración, realizando publicaciones y entrevistas en directo, y dando charlas hasta noviembre de 2025, momento en el que ambos colaboradores anunciaban públicamente la decisión de Sevillano de dejar de participar en el canal de La Quinta Columna y, aparentemente, de mantenerse como un colaborador externo, argumentando ambos que habían recibido ataques externos que perseguían su separación – denuncias anónimas al colegio de médicos hacia Sevillano, e inspecciones de hacienda y trabajo a Delgado, según ellos mismos contaron – lo que lleva a Delgado a decidir que la autonomía del canal tenga un nuevo régimen de actividad económica y a establecer un nuevo formato con contenido formativo-lectivo o académico, creando una nueva lista de reproducción a la que denomina Cuaderno de bitácora, decisión unilateral que parece no ser bien recibida por su compañero, al interpretar éste que el sentido último del contenido del canal puede ser confundido, perturbado o desviado por nuevos invitados que no estén al nivel de los descubrimientos que ambos han realizado, y/o al ser invitados para tratar temas diferentes a los abordados hasta el momento, es decir, al alejarse, de alguna forma, del mensaje inicial.

Con diferencia de apenas unos días con respecto a la ruptura pública, Sevillano inicia nuevo canal de Youtube, llamado Caos Hibridante, junto con una seguidora, una chica joven, llamada Elisabeth, que ya era cercana a su doctrina y aparecía en algunos vídeos de su canal personal, leyendo juntos pasajes de la Biblia.

Los descubrimientos mencionados anteriormente se describen como el conocimiento más importante y más trascendente de la historia de la humanidad demostrado, que les ha llevado a escribir algunos libros exponiendo los resultados de su supuesta investigación en curso, y para la cuál han solicitado aportaciones o donaciones a un número de cuenta bancaria o mediante Bizum, desde algunas de las cuentas digitales de La Quinta Columna.

El Factor E, una especie depredadora superior e invisible

Desde La Quinta Columna, se afirma que existe una entidad o especie no humana, invisible e indetectable, y probablemente más inteligente que la nuestra, con unas características energético-físicas diferentes a las nuestras, y que esta especie está dirigiendo nuestra civilización, y, por tanto, nuestros destinos. A estos seres, les llaman Ellos, o Factor Ellos (Factor E).  Los defensores de esta doctrina afirman que estamos bajo ataque por parte de estos seres, y que el hecho mismo de conocer su existencia nos permitiría comprender todos los misterios del mundo que son inabordables e irresolubles a falta de este conocimiento para el que la humanidad no está preparada y que, por tanto, se oculta intencionalmente, y no se investiga. Afirman, además, que conocer la existencia de Ellos permitiría, de alguna forma, quitarles el poder; se argumenta que estos seres no pueden vivir al aire porque son vulnerables a campos electromagnéticos naturales como el sol, que necesitan la oscuridad y la protección de las fuentes energéticas naturales o artificiales, y que, por eso, tienen que vivir bajo tierra.

Afirman que los científicos del sistema tapan el hecho de que ha habido otras humanidades en contacto con estos seres, y comentan que es posible que no siempre se haya tratado de las mismas especies, y que ese es el motivo por el que podrían necesitar establecer condiciones diferentes del medio para su supervivencia.

La posesión o parasitación de las entidades biológicas humanas

Se afirma que esta especie superior son depredadores o parásitos energéticos y que no tienen una estructura ordenada permanente, sino que son fluidas; que pueden aglutinar en torno a esas inteligencias una cantidad de energía determinada pero no de forma permanente y ordenada, por lo que les gusta hibridarse con los humanos para poseer un cuerpo ordenador, que destruyen por su naturaleza maligna.

La hibridación o parasitación

Delgado afirma que actualmente hay una gran masa de personas que no son seres humanos realmente, es decir, que ya o colaboran mercenariamente, incluso sabiendo que están jugando en contra del resto de individuos de la especie, o literalmente ya están hibridados. Se especifica que la hibridación es un estado en el que es el bicho (como Ricardo Delgado llama al parásito), el que actúa por la persona.

Comenta que se produce un duelo interno, un duelo de inteligencias o entidades de la misma escala, donde se da consentimiento de forma activa o pasiva, que permite que la entidad tome el mando en situaciones relevantes de nuestra vida. Explica que hay un proceso cuando el parásito literalmente empieza a retirar la comanda de la entidad primigenia. Y a eso lo llamamos nosotros hibridación… porque una especie se integra en la otra. Es decir, una inteligencia desplaza a la original.

Parasitación en diferentes niveles

Se afirma que los mecanismos de parasitación de Ellos podrían tener inteligencias a todos los niveles, y que la máxima es que lo que disfunciona es víctima de Ellos. Sobre los diferentes niveles en los que existe esta supuesta lucha, a nivel celular o de tejidos hablan de tumores, a nivel humano hablan de posesiones por entidades malignas, a nivel de familia hablan de maldiciones familiares, a nivel de pueblo hablan de guerras, y a nivel de nación mencionan el Plan Kalergi y, por último, a nivel de civilización, se habla de la caída de imperios.

Factores de vulnerabilidad

Se afirma que someter al individuo a un estado de trance podría facilitar la parasitación, y que esta puede darse a través de los impulsos luminosos que te puede dar un ordenador, por ejemplo, en los videojuegos, en personas que han consumido drogas o a través del trance alcanzado en prácticas de culto a los dioses, como mantras o rezos, o, por ejemplo, mediante hipnosis.

Afirman, además, que los lugares muy frecuentados, como pueden ser los campos de fútbol y espacios destinados a conciertos, procesiones u otras fiestas populares, son especialmente peligrosos, pues advierten de que, en esos casos, sacas al individuo de su individualidad para someterlo a un estímulo grupal que le abstrae de una conducta moral, dejándose guiar por las mentes colmena.

Especial interés por el mundo paranormal

Las actividades relacionadas al mundo fantástico y/o paranormal (espiritismo y psicofonías y ectoplasmas, posesiones demoníacas y xenoglosia, alquimia, telepatía, ocultismo, magia, invocaciones secretas y brujería, satanismo, etc.) parecen tener relevancia en la supuesta hibridación, por el estado de trance que puede alcanzar la persona que hace de canal, y porque, como se afirma que Ellos pueden adquirir cualquier forma, se defiende la idea de que pueden hacerse pasar por familiares fallecidos, por santos o, incluso, por la misma virgen María, lo que daría explicación a muchas de las experiencias relatadas por sujetos que realizan prácticas del tipo mencionado.

Tres posibles formas de parasitación

Con respecto a la respuesta del cuerpo humano, se describen tres consecuencias posibles de la invasión:

  • La depredación, donde una entidad se alimenta o consume directamente a otra. Llevaría a la muerte del sujeto que no ha soportado el proceso de parasitación.
  • La parasitación, en la que el parásito vive a expensas del huésped, causándole daño, pero manteniéndolo vivo, algo que se asocia a la extracción de energía o de recursos biológicos humanos.
  • La simbiosis o colaboración, relación de interdependencia donde la tecnología se integra en el cuerpo humano y se hace necesaria para su funcionamiento.

El fin último: la sublimación de la especie

Desde La Quinta Columna, se defiende que nos enfrentamos al fin de nuestro mundo, tal y como lo conocemos, y a un relevo generacional de especies, a un proceso de sublimación de la especie. Argumentan que estamos siendo sometidos a prueba y que las personas mejor adaptadas, que, a su vez, son las que tengan una supuesta mayor moralidad, van a ser seleccionadas para pasar al otro lado; que debemos demostrar ser útiles en este lado para que con la muerte no acabe todo.

No obstante, se afirma que estas inteligencias desconocidas son negativas para los individuos que no están preparados o adaptados a este reto o no desarrollan sus facultades, suponiendo entonces la muerte, pero que son positivas para la especie en conjunto, porque suponen una selección de especies y un potenciador de progreso, siendo el fin último el orden y el perfeccionamiento en la especie humana.

Una conspiración mundial

Las creencias conspiracionistas mencionadas llevan a sus defensores a afirmar que la parasitación está sucediendo en todo el mundo al mismo tiempo, como si existiese una especie de conspiración en la que las personas más influyentes y de cierto poder político, económico, y/o social fueran conscientes de la existencia de esta especie invasora de cuerpos, y se encontrasen ya poseídas, o ejerciesen como colaboradoras de Ellos, incluso para ejercer como mano ejecutora en grandes catástrofes. Incluyen aquí a militares, guardia civil, policía, servicios sanitarios, gobiernos, etc. Para Ricardo Delgado, la mayoría de las personas que están en el poder no sólo son conscientes de la supuesta hibridación, sino que ya han dado paso a la misma.

Desde La Quinta Columna, además, se afirma que, tanto los medios de comunicación (radio, televisión, prensa, redes sociales y otros canales de difusión en Internet), como los sistemas educativos, están intervenidos, y que las películas, obras literarias y contenidos creativos, en general, a los que tenemos acceso, sirven de instrumento para lanzar los mensajes falsos que les conviene a Ellos para la parasitación de la especie humana.

El conocimiento, como instrumento para la parasitación

El conocimiento y el progreso se presentan como enemigos del ser humano. De hecho, llega a afirmarse que nos hacen más gilipollas en el colegio, y justifican esta afirmación en que el sistema educativo se basa en la memorización y no en la lógica, y que con sus métodos consiguen que la gente obedezca como un programa informático.

Además, consideran que Ellos están detrás de cualquier progreso científico-tecnológico, afirmando que pueden ejercer una influencia a nivel psíquico y científico, en función de los que les pueda convenir en cada momento de la historia. Afirman que Ellos crean las condiciones científicas, religiosas e ideológicas que les interesan en cada momento; que utilizan a sus iluminados, haciendo referencia a figuras de la ciencia a las que presuntamente les introducen la idea de lo que a Ellos les interese que aporten al mundo.

En relación al conocimiento del mundo, tocan prácticamente todas las ciencias conocidas afirmando que lo que conocemos sobre la naturaleza está manipulado por Ellos para ocultar que en realidad todo ha sido resultado de su obra. Invitan a dudar de todo: de la forma de la Tierra, de la existencia de las galaxias, de la teoría de la deriva continental para explicar, por ejemplo, los terremotos, de la implicación del ser humano en el efecto invernadero y el cambio climático, de la utilidad o el objetivo de las antenas de telefonía y las placas solares, etc.

Pseudociencia y los riesgos de la desinformación en salud

Dado que se presupone que la presencia de una supuesta especie superior explica todos los misterios de nuestra civilización, se afirma que ello también da explicación a la forma de entender la medicina y la psiquiatría, y los problemas que solemos atender desde el ámbito de salud mental. Entre otros:

  • Difunden información que sugiere la ineficacia de técnicas probadas para la prevención de enfermedades, como puede ser la limitación del consumo de edulcorantes para prevenir enfermedades digestivas y cardiovasculares, la utilidad de las técnicas de respiración para preservar el estado emocional y la calidad de sueño, etc.
  • Como muchas otras pseudociencias, se atreve a dar una explicación alternativa sobre el cáncer, con respecto al cual afirman que son Ellos quienes crean ese ensamblado de forma directa en el cuerpo humano para generar caos o para generar un tumor, que el cáncer que es un caos a nivel celular.
  • Se afirma que los sueños y pesadillas esconden un tráfico de información entre distintas especies humana-no humana, que durante el sueño Ellos aprovechan porque el cerebro está tocado. Igualmente, relacionan el sonambulismo y las parálisis de sueño con la parasitación. Sobre las parálisis de sueño, argumentan que lo que sucede es que Ellos están intentando entrar, que se da un duelo de lucha interna en el que Ellos no han conseguido tomar el control de la persona.
  • Demonizan la psiquiatría, afirmando que Ellos controlan nuestra civilización a través de la misma, y que nos hacen ver que estos problemas son enfermedades mentales o disfunciones neuronales, cuando, en realidad, afirman, podemos encontrar explicación en la supuesta parasitación que produce un desorden a nivel mental.
  • Sobre la transexualidad, dan a entender que es una realidad introducida por Ellos para confundir a la persona y así facilitar la parasitación, englobándola en el mismo grupo de conductas reprobables en el que incluyen la eutanasia y el aborto. Este discurso tránsfobo es muy pernicioso para personas que se encuentren sufriendo disforia de género, especialmente para las más jóvenes, pues dificulta el proceso de autodescubrimiento de nuestra propia identidad, y la demoniza, y produce miedos infundados sobre las presuntas consecuencias negativas de este proceso natural de autodescubrimiento.
  • Consideran las etapas tempranas de la vida, como la infancia y, especialmente, la adolescencia, como etapas de gran vulnerabilidad para la parasitación, y justifican así los problemas emocionales adolescentes por la supuesta parasitación, manifestando expresamente que las emociones negativas a nivel individual, y las enfermedades como la anorexia, vigorexia o bulimia, son una consecuencia de Ellos. Dada la gran vulnerabilidad en las etapas de mayor crecimiento, las consecuencias de no poder identificar los factores implicados en psicopatologías como las descritas, pueden ser fatales para los pacientes.
  • Mencionan que las rupturas de pareja pueden ser también una consecuencia de Ellos, impidiendo que cada miembro de la pareja identifique patrones de pensamiento y comportamiento inadecuados y puedan responsabilizarse en la modificación de los mismos para la mejora de la relación de pareja. Dado que se considera que aquellas personas que no piensen y/o actúen según esperan y desean, están poseídas, se afirma que tu pareja podría estar hibridada, argumentando que esto se puede detectar en comportamientos extraños que salen de la cotidianeidad, en la percepción de que la otra persona tiene la mirada perdida, o muestra cambios de personalidad o cambian de opinión.
  • Sobre el duelo, también se afirma que Ellos aparecen en las experiencias cercanas a la muerte, haciéndose pasar por un familiar fallecido, con el objetivo de parasitar a la persona, lo cual puede invisibilizar síntomas propios de una depresión mayor tras la pérdida, o de un trastorno de estrés postraumático, por ejemplo, en el caso de una experiencia traumática asociada a la muerte.
  • Sobre el suicidio de un hijo, se atreven a afirmar que Ellos podrían haber estado allí presentes intentando desviar a la persona desde el principio, e incluso ser Ellos, directamente, los que le indujeron el suicidio.
  • Sobre el abuso de la cafeína, desde el entorno de La Quinta Columna, se defiende la creencia de que las recomendaciones del gobierno son infundadas y que enviar mensajes preventivos tiene su explicación en la búsqueda de cerebros vagos y fuera del estado de vigilia, probablemente haciendo referencia a la vulnerabilidad para la supuesta parasitación.
  • El miedo al supuesto peligro de parasitación se traduce en un riesgo de aislamiento social y de alejamiento de los recursos tecnológicos más avanzados que facilitan la vida del ser humano a través del progreso. Se argumenta que las ciudades ya están convertidas en campos de concentración y que el objetivo de estos seres invisibles es focalizar a la gente en ciudades pequeñas, de poco recorrido, con lo que el control de antenas sea de máximo rendimiento, llegando a recomendarse, en palabras de Ricardo Delgado, abandonar las ciudades con microondas escalares, calor acumulado, fumigación aérea. Cuando es consultado acerca de la mejor manera de protegerse, recomienda escapar al entorno rural, comprar un terreno, vender su casa, disponer lo esencial, huerto, agua y luz, prácticas de sobrevivir sin ir al supermercado.

Afirmaciones como las anteriores, exponen al paciente a un desconocimiento y alejamiento de la aceptación de su realidad clínica, tan necesarios en el proceso de recuperación, e invisibilizan los factores que realmente pueden estar implicados en sus síntomas. Además, se introduce en el mismo la falsa idea de que puede simplemente dejar de sufrir los síntomas si lo desea con fuerza, y se aumenta el riesgo de que sienta culpabilidad cuando realmente no consiga controlarlos de esta forma ineficaz. Podría, además, llevarle a considerar que los tratamientos clínicos que está recibiendo no le proporcionarán la mejoría esperada, y el riesgo de abandono de dichos tratamientos, y de empeoramiento por alejarse de dichos recursos, aumentaría.

Nuestra salud es lo más importante que tenemos, y, si existe una guerra, no es de flujo energético entre especies, sino del conocimiento científico que nos protege y que nos ayuda a mejorar, fruto del cual la esperanza de vida se ha duplicado en el último siglo, frente a la defensa y el orgullo de la ignorancia más absoluta y aterradora.

Aquí puedes leer la versión extendida de este artículo.  

Artículo elaborado por Carolina López, psicóloga del área de Sectas y Pseudociencias de la Fundación Psicología Sin Fronteras. 

¿Quién soy cuando me miran?

Las redes sociales forman parte del día a día de la adolescencia y han pasado de ser un simple canal de entretenimiento a convertirse en un espacio donde también se construye la identidad y la autoestima. Este artículo explora el impacto de las redes sociales en esa construcción, analizando fenómenos como la comparación social, la validación externa y la creación de una identidad digital idealizada. Desde una perspectiva psicológica y psicoeducativa, se reflexiona sobre los riesgos y las oportunidades del entorno digital y se proponen estrategias de prevención y acompañamiento orientadas a fomentar una relación más consciente, crítica y saludable con las redes sociales durante la adolescencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Artículo elaborado por Lucía Martínez López, alumna de la Universidad Cardenal Cisneros, participante en el Programa de Prácticas Universitarias de la Fundación Psicología Sin Fronteras.